Las letras chinas del menú de un restaurante le gustaron por su forma y color; aunque no sabía el significado, estampó una camiseta con ellas y durante mucho tiempo estuvo luciéndola… hasta que un día, un amigo que hablaba chino le contó lo que decía su estampado : “Barata pero buena”. ¡La muchacha se había estado ofreciendo al mejor postor, sin saberlo! Cosas que nos suceden cuando adoptamos costumbres sin entenderlas. Algo así nos está sucediendo con Halloween.
Las fiestas que celebramos, reflejan quienes somos e influyen en nuestros valores. La infiltración indiscriminada de diversos usos y costumbres bastan para atacar y hasta destruir la identidad de un pueblo. En los últimos tiempos hemos experimentado una apropiación -algunas veces voluntaria y otras impuesta- de fiestas como Halloween, que pugnan por instalarse en las sociedades latinoamericanas.
EL ORIGEN DE HALLOWEEN
Una celebración de origen celta
La cultura celta se caracterizaba por ser politeísta. Uno de sus ritos era la invocación al dios Samhain (dios de los muertos) y lo realizaban los sacerdotes druidas, que además practicaban la astrología y adivinación. Este rito consistía en sacrificios de animales y también humanos, y en hacer grandes fogatas intentando comunicarse con los espíritus de los muertos. Los druidas recorrían las aldeas extorsionando a la gente con el fin de recolectar comida para el año nuevo celta, y a quienes se oponían en “colaborar” se les hacía alguna maldad.
En la antigua Gran Bretaña e Irlanda la fiesta de Samhain, el dios de la muerte, era el 31 de octubre, que en el calendario de esa cultura corresponde a la víspera del año nuevo. Como parte de la celebración, encendían “fuego de huesos”, grandes fogatas sobre las cimas de montes y montañas con la finalidad de ahuyentar a los malos espíritus.
Según su creencia, durante esa noche el alma de los muertos regresaba a sus hogares acompañada por una corte de personajes siniestros: fantasmas, brujas, duendes, gatos negros y toda clase de demonios. Por eso los druidas aprovechaban la ocasión para aplacar los poderes sobrenaturales ofreciendo sacrificios humanos. Era un tiempo dedicado al ocultismo y la invocación del demonio, caracterizado por la oscuridad, el miedo y la muerte Considerada como una celebración perniciosa, en la Edad Media la Iglesia Católica estableció el 1º de noviembre como “Día de todos los Santos”, con la esperanza de acabar con un ritual pagano de triste y sangrienta memoria. Fue en vano. En esos pueblos la tradición fue más fuerte. Durante el siglo XIX los inmigrantes irlandeses introdujeron la festividad en los Estados Unidos y la popularizaron.
El origen del nombre
En el año 835 D.C. el Papa Gregorio IV designó el 1º de noviembre como el Día de Todos los Santos (All Hallow’s Day). El 31 de octubre era conocido como víspera de Todos los Santos (All Hallow’s Evening). Abreviando esta frase, All Hallow’s Evening, su pronunciación rápida en inglés, nos lleva a la actual “Halloween”.
ALGUNAS COSTUMBRES
La leyenda de la calabaza Según una antigua historia irlandesa un hombre llamado Jack había sido muy malo y no podía entrar al cielo, pero tampoco el diablo lo aceptaba, por eso, tuvo que permanecer en la tierra vagando alumbrado por una linterna. Dicha linterna se hacía vaciando un vegetal y poniéndole dentro un carbón encendido. De allí surgió el nombre de “Jack of the lantern” (Jack de la linterna). Para ahuyentar a Jack la gente supersticiosa ponía una linterna similar en el frente de la casa. Cuando la tradición se popularizó en EEUU, el vegetal utilizado comenzó a ser una calabaza. Para producir un efecto tenebroso, la luz sale de la calabaza por agujeros en forma de una calavera.
Los disfraces
Durante el día de Halloween, los niños se disfrazan como brujas, hadas, duendes, demonios, magos y espíritus, seres que supuestamente aparecían en esa fecha, recorren las casas presentando la opción: “¡trick or treat!” (trato o trampa), pidiendo caramelos o dulces, a cambio de no hacer un daño.
HALLOWEEN EN AMERICA LATINA
El comercio encontró una fuente importante de ingresos en esta celebración. Los EEUU, especialistas en desarrollar estrategias de venta masiva, han conseguido utilizar esta fecha como un dinamizador importante de la economía en el mes de octubre. Y como era de esperar, esta costumbre comenzó a difundirse por toda América latina.
Como consecuencia de la globalización está costumbre desembarcó en nuestro país. En algunos casos esta mala costumbre se practica con la excusa de enseñar el idioma inglés; en otros una actitud de colonialismo mental ayudó para que esto enraizara en ciertos círculos que se manejan con la premisa: “No sabemos que es, ni para que sirva, pero si en Estados Unidos lo hacen, y es una practica del primer mundo… ¿cómo no vamos a hacerlo nosotros?”
En nuestro país muchas instituciones de educación primaria festejan Halloween, ignorando su origen y propósito. Los niños celebran y disfrutan al disfrazarse, pero tendríamos que preguntarnos si esto es sano. Es responsabilidad de maestros, directivos y padres analizar las costumbres que se adoptan, estudiar sus orígenes y prever sus consecuencias.
Según testimonios de investigadores y funcionarios del parlamento, en los Estados Unidos, Halloween es el momento más propicio para realizar prácticas ocultistas y sacrificios humanos (en su mayoría niños). Las fuertes corrientes de grupos esotéricos y la “Iglesia Satánica” promueven esta celebración porque la consideran útil para sus intereses.
Es la ocasión elegida por estas sectas para celebrar en grande, toda clase de ritos tenebrosos, desde brujerías a misas negras y también sacrificios humanos. Las estadísticas muestran que los niños desaparecidos, precisamente durante esta noche, aumentan año tras año.
PENSEMOS UN POCO
Sólo se celebra a lo que se admira o se quiere. No hay nadie que celebre un día dedicado a su enemigo. Sólo los nazis celebran el nacimiento de Hitler. ¿Sería lógico que los judíos también lo hicieran? Halloween en realidad no es una fiesta, sino un culto, o mejor dicho un honor al mal.
¿Será lógico que nosotros celebremos el mal, sólo por el hecho de divertirnos? ¿Será lógico que importemos esta práctica que no sabemos ni qué es ni para qué sirve, sólo por imitar al primer mundo?
No debemos permitir que Halloween sea un pasatiempo inocente para nuestros niños. Tenemos la responsabilidad de cuidar su salud mental, por lo tanto es conveniente mantener a nuestros hijos a prudente distancia de esa celebración que, si bien hoy parece divertida, puede llegar a ser la puerta para prácticas muy perniciosas. ¿Es sano promover el miedo, el terror y lo oculto? ¿Qué valores estamos transmitiendo?
Es un deber ineludible estar comprometidos con lo bueno y lo sano para que nuestra calidad de vida no se vea afectada.
Jesucristo dijo: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas”. (Juan 8:12)
Todos elegimos. Debemos elegir entre lo bueno y lo malo, entre la luz y las tinieblas.
Una vez más… pensemos.
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Que Dios les bendiga grandemente y sigan adelante con la predica de la palabra de nuestro creador les escucho en Guatemala. Bendiciones
gracias por esa informacion tan valiosa, que rico que todos nos informaramos y abrieramos los ojos a la verdad que la maquillan tanto
Hola! Que el Señor los continùe Bendiciendo.
Hace unos 12 años atras, segundo año de secundaria, allí conocí la celebración de halloween.
Recien se comenzaba a implementar en una ciudad pequeña de Rocha, motivada por las profesoras de inglés de los centros de estudio. Ese año participé del mismo como una fiesta de compañeros como cualquier otra. Al siguiente año en vísperas, el pastor le contó a mi mamá el significado, por lo cual no volvì a participar, y no pierdo oportunida de hablar del tema con los jovenes que conozco.
Muchas gracias por el infome que está muy completo y conciso.
Bendiciones
aguante halloween la noche mas divertida y emocionante del año,amo halloween y las pelis de terror y todo lo que sea de terror y suspenso,no encuentro nada de malo que los niños se disfrazen y se diviertan son todos unas aburrido e ignorantes los que critican,no se le debe hechar la culpa a halloween por las cosas malas que hagan algunas personas,esas cosas malas pasan todos los dias todo el tiempo en todo el mundo no solo en halloween,cada persona es responsable de sus actos halloween no tiene la culpa aguante halloween y ojala cada año se vuelva mas popular y grande la tradiccion,y como se les ocurre comparar halloween con hitler jajaja ,niños no hagan caso de las criticas de los mayores hacia halloween sigan disfrazandose y divirtiendose,la culpa de las atrocidades que hace la gente es por culpa de la droga y el alcohol no de esta festividad
tu eres el ignorante que llevas a los niños al diablo, si para ti esta bien disfrazarse pues hazlo tu pero no le digas a los niños que lo hagan entregate tu al demonio no a los niños, ignorante al 100% eso eri informate abre tu mente i entiende las cosas por culpa de esos pensamientos viviras quemandote y con una sed tremenda por toda la eternidad con satanas y ahi conoceras el verdadero terror!
Alvarito, cuando te salga la barba charlamos…
gracias por la informacion. El dia antes de Haloween mi hijo de 6 annos me pregunto el porque de los disfraces y no tuve respuesta, ahora si podre explicarle. Lo unico que mi hijo sabia es que nosotros no celebramos Haloween, porque es festejar lo demoniaco, y que en lugar de salir a buscar golosinas, solo las damos. Aqui en Estados Unidos en las escuelas festejan y se refleja tambien en las tareas educativas. Cuando mi hijo le comento a la maestra que no festejabamos Haloween recibi un email y el tuvo otro tipo de tareas.Aqui en algunos barrios hay lo que llaman “fiesta de luz” a la que yo lleve mis 2 nenes, tuvieron titeres , musica cristiana y juegos y daban una bolsita de caramelos con informacion de la iglesia que ellos pertenecen. Creo que este tipo de actividad es buena para los chicos a si no se sienten “castigados” y “desprovistos” de diversiones por ser cristianos y a la vez quienen salen a buscar golosinas pueden a llegar a recoger “luz”. Continuenen su siembra. Que el Senor les bendiga en su ministerio. Virginia