Radio TransMundial Uruguay

Columna 4

Nada sale de la nada

Lunes, enero 23, 2012

Por: Ezequiel Dellutri*

La historia relatada por Shakespeare es sencilla: Cansado de gobernar, el rey Lear decide dividir su reino en tres partes para repartirlas entre sus hijas. Para saber a quién debe entregar el territorio más valioso, Lear propone un juego que parece simple, pero que termina siendo siniestro: Una a una, sus hijas deberán decirle cuánto lo aman. La que dé la mejor respuesta se llevará como premio la mejor tierra. (más…)

La Comida y la bebida en las Fiestas

Miércoles, diciembre 21, 2011

La salud es un tesoro invaluable que debemos cuidar siempre. Hablamos de cómo protegerla y ser prudentes en nuestras dietas durante todo el año. No obstante, durante las fiestas de Navidad y Año Nuevo, la mayoría de las personas descuidan su salud excediéndose con las comidas y bebidas. Muchos abandonan las recomendaciones y los tratamientos médicos prescritos y luego pagamos las consecuencias. ¡Qué fácil olvidamos las palabras del Apóstol Pablo que nos dice que nuestros cuerpos son TEMPLO del Espíritu Santo! (1 Co. 6:19) ¿Cómo lo trata usted en estas fiestas?

A continuación le ofrecemos la conversación con la Licenciada en Nutrición Elizabeth Barcia quien charló con Elena Gutiérrez en el programa Mosaico de RTM Uruguay que se emite los días jueves en el 610 AM, 21:00 hs. La entrevista se emitió en dos partes que están publicadas aquí para ser escuchadas. Tenga en cuenta las recomendaciones y tome las precauciones del caso para celebrar sin sufrir consecuencias difíciles de afrontar después.


Parte 1:

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

Parte 2:

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

¿Amos o esclavos de las nuevas tecnologías?

Martes, diciembre 13, 2011

Por: Ps. Graciela Gares*

 

Las nuevas tecnologías para la comunicación resultan realmente seductoras. La posibilidad de enviar un sms, un correo electrónico, chatear o subir un video a Internet nos permite hacer llegar información de modo rápido, práctico y a un costo en general bajo. Atrás quedaron las comunicaciones vía telegrama, carta, fax y aún el teléfono fijo va quedando relegado. (más…)

La edad de imputabilidad

Jueves, noviembre 17, 2011

Por: Ps. Graciela Gares*

Hablar de “imputabilidad” equivale a hablar de responsabilidad.

El diccionario dice que “imputabilidad es la capacidad del ser humano para entender que su conducta lesiona los intereses de sus semejantes y para adecuar su actuación a esa comprensión.” El acto debe haber sido efectuado con discernimiento, intención y libertad.

Ante el incremento de los delitos violentos en los últimos años, los uruguayos comenzamos a hablar insistentemente de bajar la edad para que antes de los 18 años los jóvenes enfrenten responsabilidad penal por sus actos delictivos. (más…)

La transmisión de valores de padres a hijos

Martes, octubre 18, 2011

Por: Ps. Graciela Gares*

Se dice que cada generación tiene un portafolio de “valores” para pasar a la generación siguiente y ello es tarea de padres, tíos, abuelos y de cualquier adulto que interactúa con un joven.

Según la frase de un gobernante de nuestro país, los adultos estamos fallando en la transmisión de valores a los jóvenes y de allí la expansión sin control de la drogadicción y la delincuencia entre esa población. (más…)

Cambios en la programación de RTM Uruguay en el 610 AM

Viernes, septiembre 23, 2011

Querida audiencia de RTM Uruguay:

Gracias a Dios RTM Uruguay está cumpliendo 30 años de programación en el 610 AM del dial, llegando cada noche a los oídos de uruguayos, argentinos, brasileros, paraguayos y a todo el mundo por Internet. Sin embargo hoy queremos informarles de algunos cambios en la programación de RTM Uruguay.

A lo largo de estos 30 años muchas iglesias e instituciones han participado de nuestra programación. Algunos de ellos por corto tiempo o períodos acotados, otros han permanecido durante los 30 años. En el caso específico de “Momento Decisivo” y “Gracia a Vosotros”, ellos han formado parte de nuestra programación en los últimos 8 a 10 años.

Hoy, lamentamos informarles que “Momento Decisivo” y “Gracia a Vosotros” dejarán de ser emitidos, por ahora, en la programación de RTM Uruguay.

Luego de varias semanas de tratativas con quienes dirigen la producción de estos dos programas, ellos han decidido no seguir adelante con las emisiones por el 610 AM. Esta decisión NO es de RTM Uruguay sino de las organizaciones que han patrocinado estos espacios. Ellos alegan que no están en condiciones de pagar más su tiempo de aire en Radio Rural (610 AM). Por su lado, RTM Uruguay tiene un contrato con los dueños de la emisora el cual nos exige a pagar por el tiempo de aire que usted escucha cada noche. Nos apenamos por esto, pero es una realidad financiera de estas organizaciones.

No obstante, damos gracias a ellos y a Dios por el tiempo que han estado en esta emisora produciendo programas de gran calidad técnica y de contenido bíblico sólido, cubriendo los gastos que el uso del espacio exige y oramos a Dios que en un futuro pueda restablecerse la emisión de los mismos.

Sin embargo, y más allá de los avatares económicos o institucionales, por el amor y la provisión de Dios a través de organizaciones y personas que donan a RTM Uruguay, este espacio de radiodifusión se ha mantenido fielmente por 30 años con el compromiso de comunicar el mensaje de Jesucristo a todo el mundo y esperamos en Dios que seguirá siendo de esta manera.

¡Gracias a todos los que ofrendan y oran para que esto sea así!

RTM Uruguay no vende publicidad y no tiene tandas comerciales en su programación, por lo cual, la provisión para el sostén de estos espacios viene exclusivamente de las donaciones de quienes creen en la importancia de este proyecto de comunicación y se asocian con nosotros para que esto sea una realidad.

Si desea asociarse al trabajo de RTM Uruguay para donar y sostener esta programación, hágalo haciendo clic en el siguiente enlace: Cómo donar a RTM Uruguay o comuníquese con nosotros al teléfono 2 900 26 01 o escríbanos una carta a la Casilla de Correo 5051, Montevideo, Uruguay o visítenos personalmente en Soriano 1335 casi Ejido, Montevideo de 9 a 17 horas de Lunes a viernes.

La experiencia cristiana – 2

Martes, septiembre 20, 2011

Por: Dr. Álvaro Pandiani*

Continuamos viendo el impacto que la experiencia cristiana representó para un hombre como Pablo cuyo caso merece ahora ser mirado en más detalle, y luego contrastado con otro personaje del Nuevo Testamento. En primer lugar detengámonos en la experiencia del apóstol pablo. Se trataba de un joven sano y dinámico, celoso por Dios y activo, enemigo de la nueva herejía (el cristianismo), y si me lo permiten, torturador y asesino. Cuando tal persona aparece de un momento a otro predicando a Jesucristo, ¿cuál fue la reacción? Los cristianos huían de él, pues no podían creer que él fuera ahora uno de ellos. Pero miremos la situación desde el punto de vista del propio Saulo (Pablo); saquemos cuentas: la visión sobrenatural que lo derribó por tierra; los tres días de ceguera; y el milagro de Ananías por el que recobró la vista, todo en el nombre de Jesús. ¿Con quién se encontró Pablo? ¿Asimiló él todos los acontecimientos con calma, como parte de la rutina cotidiana? ¿O todo fue una crisis, sacudiendo su vida?

El segundo caso bíblico a considerar es el de Demas. Demás fue uno de los colaboradores del apóstol Pablo, que acompañó a éste en algunos de sus viajes misioneros. Recibió la enseñanza de Pablo; vio los milagros, contempló el nacimiento de iglesias, trabajó en la expansión del cristianismo, pero llegó el momento en que abandonó al apóstol, preso éste y al borde del martirio, y se fue, según palabras del propio Pablo, “amando este mundo”. ¿Quién lo hubiera dicho? ¿Cómo imaginar que tras tanto tiempo de aparente lealtad, se iría tras el atractivo de esta vida? ¿Qué puede explicar tamaña apostasía, semejante traición? Si Pablo, acérrimo enemigo de Cristo, cambió casi diríamos repentinamente para ser un siervo de Cristo que le fue fiel hasta la muerte, ¿cómo Demas, después de años de fidelidad, finalmente se fue porque amaba más al mundo que al Señor?

Hay una explicación posible. De Pablo sabemos que pasó por la crisis del encuentro con el Señor. De Demas en principio no lo sabemos; la Biblia no lo dice. Pero a juzgar por los efectos que tiene la crisis del encuentro (ver el ejemplo de Pablo) podemos concluir que no. De los tres años que Judas Iscariote pasó junto al mismísimo Señor Jesucristo, y cómo terminó, huelgan comentarios; como ejemplo de lo que venimos diciendo, habla por sí mismo. Demas es un ejemplo puntual de una realidad eclesiástica actual: las deserciones de miembros. No hacia otras iglesias, sino hacia el mundo. Sí, las “ovejas descarriadas”, que enarbolando todo tipo de excusas (acusaciones contra el pastor, contra los hermanos, contra la administración de fondos y recursos, contra la toda iglesia, etc. etc. etc.) se alejan del lugar que los vio “nacer de nuevo”, y dar sus primeros pasos en la vida cristiana.

¿Y por qué?

Porque no han dejado de amar al mundo, en alguna de sus manifestaciones, y les ha faltado lo necesario para entender que Jesús dijo: “el que ama… (cualquier cosa)… más que a mí, no es digno de mí” (Mateo 10:37). Porque han sido escandalizados por malos testimonios de otros creyentes, y aún de ministros religiosos, pero les ha faltado lo necesario para comprender que esta carrera cristiana debe correrse “puestos los ojos en Jesús” (Hebreos 12:2). Porque han querido contemporizar con el pecado, costumbres, estilos, modas y manías de este mundo, reñidos con la Palabra de Dios, tratando de armonizar lo cristiano con lo anticristiano, lo puro con lo mugriento, lo santo con lo pecaminoso, pero les ha faltado lo necesario para entender que “cualquiera que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios” (Santiago 4:4). ¿Qué es lo necesario que ha faltado? Pasar por la crisis del encuentro.

Pregúntese si alguien que ha pasado por la crisis del encuentro sería un cristiano “dominguero”, o de esos que asisten a la iglesia en régimen mensual, trimestral o semestral, para cumplir”. Pregúntese si alguien que ha pasado por la crisis del encuentro se queda en su casa sin congregarse “porque en la iglesia siempre hay problemas”, o porque “son unos hipócritas”. Pregúntese si se queda en su casa diciendo: “total, yo creo en Dios, oro, y El me bendice”. Pregúntese si alguien que ha pasado por la crisis del encuentro marcha de acuerdo con los vicios, el egoísmo, el chismerío, la mentira o cosas peores, y sin inmutarse cuando la Biblia le dice que Dios no quiere esas cosas.

La vida de Pablo, o de Juan, o de Pedro, o de otros santos hombres que pasaron por la crisis del encuentro, nos dará la respuesta.

Pregúntese si alguien que permanece fiel a Cristo en medio de cuanto problema surja en la iglesia, incluso malos testimonios y escándalos, ha pasado por la crisis del encuentro. Pregúntese si una persona que se mantiene fiel a Cristo aún en medio de las dificultades de la vida, sin permitir que las urgencias de lo material adquieran tal importancia que lo distraigan de su devoción espiritual, ha pasado por la crisis del encuentro. Pregúntese si un hermano siempre dispuesto a perdonar, a tolerar, a pensar lo mejor de las actitudes de los demás, ha pasado por esa experiencia. Pregúntese si un cristiano que tras el error, la frustración o el desengaño está dispuesto a seguir adelante sin importar ni lo que pase, ni lo que digan ni lo que venga, ha pasado por la crisis del encuentro.

Veamos en la Biblia, la vida de los santos hombres y santas mujeres de Dios, y tendremos la respuesta. Luego, tenemos que mirarnos a nosotros mismos, hacernos la pregunta, darnos la respuesta, y actuar en consecuencia.

Nosotros queremos ganar el país (el mundo si es posible) para Cristo. Queremos ganar a los de afuera, cuando muchas veces no podemos estar seguros de los de adentro. Es una situación desagradable; no es agradable no poder estar seguro acerca de si el que hoy predica, canta, ora o da testimonio en la iglesia, mañana permanecerá, o se habrá ido “amando este mundo”. ¿Estaba seguro Pablo de Demas? ¿O acaso dudaba? Y si dudaba de Demas, ¿por qué no de Timoteo, Lucas o Tito?

Una cosa es cierta: Pablo podía estar seguro de sí mismo; él había pasado por la crisis del encuentro. Yo puedo estar seguro de mí mismo; yo sé lo que ha pasado en mi vida. Y así cada uno. Y si no ha habido crisis que desembocara en un encuentro personal con Jesucristo, se debe actuar en consecuencia.

Demás se fue porque quiso, porque “amaba este mundo”. Pero el que ama a Cristo, se queda en Cristo porque quiere quedarse; nadie lo obliga. Quizás el reconocimiento de que no ha habido una verdadera crisis del encuentro, o de que aún persiste cierto rebelde amor por las cosas de este mundo, sea el gatillo que dispare una crisis espiritual que precipite hacia un encuentro personal con Jesucristo, base fundamental de una genuina conversión.

Como mencionamos antes, la experiencia cristiana es intensamente emotiva. Lo emocional, un aspecto de la vida psíquica de las personas, tiene su parte; parte que debe definirse correctamente, pues un entendimiento incorrecto de la importancia relativa de lo emocional falsea la experiencia cristiana, y no otorga una base sólida a la vida cristiana.

La mejor manera de definir las emociones, es nombrar las más conocidas: alegría, miedo, tristeza, júbilo, enojo, culpa. Se distinguen de los otros dos atributos que la teología adjudica al ser o agente moral: el intelecto, y la voluntad o libre albedrío. La emoción no se piensa ni se quiere; se siente o experimenta. Es una experiencia subjetiva, interna, de la que depende el bienestar (o malestar) psicológico y espiritual general de una persona en un momento dado. Tienen su fuente en estímulos externos, estímulos internos, y en la escala de valores de la persona. Ejemplos de emociones positivas son la satisfacción por ser ascendido en el trabajo, la felicidad por el nacimiento de un hijo, o la alegría por el logro de un objetivo; de emociones negativas: frustración por un fracaso, remordimiento y culpa por haber transgredido una norma, o una regla moral propia, o tristeza por la pérdida de un ser querido. Las emociones son inestables. Carecen de la solidez de un argumento lógico, y están desprovistas de la permanencia de una decisión férrea. La inestabilidad es propia de la emoción; es decir, que su carácter pasajero es normal. Otra característica es su plasticidad; pueden ser alteradas violentamente, llegando a intensidades tempestuosas; por ejemplo, personas pacíficas que ante una injusticia o un gran agravio se encolerizan hasta llegar incluso al homicidio, o individuos pusilánimes y cobardes que frente a un gran peligro se inflaman de valor.

Lo emocional y lo espiritual se mezcla e intrinca, pudiendo ser confundido fácilmente, sobre todo por personas no experimentadas. La diferencia radica en que lo espiritual involucra todos los atributos del agente moral. En la experiencia emocional (que se puede dar, por ejemplo, en una reunión de avivamiento) la sensibilidad, hondamente afectada, se vuelca hacia Cristo, y la persona puede llegar a creerse capaz de los mayores sacrificios por Jesucristo. Sus sentimientos religiosos, intensamente estimulados por la reunión o encuentro espiritual, oscilan a alturas cósmicas y vibran con violencia. Un par de días después esos sentimientos habrán menguado, cambiando y reorientándose hacia otro asunto más urgente o atractivo. En cambio, en la experiencia espiritual el intelecto de la persona, iluminado por el Espíritu Santo, considera los planteos de la Palabra de Dios: la santidad de Dios, su propio pecado, y la oferta del amor de Dios, representada por la gracia de Jesucristo. Su voluntad o libre albedrío, estimulado pero no forzado por el Espíritu Santo, toma la decisión de convertirse a Cristo, y entonces en sus emociones irrumpe el gozo de la salvación.

De la naturaleza íntima de estos dos tipos de experiencia puede verse cuál de ellas producirá cristianos verdaderamente nacidos de nuevo, que permanecerán en el camino del Señor, y cuál arrojará hojas que flotan en el aire, llevadas por el viento de aquí para allá.

Obviamente, apostar al emocionalismo en las reuniones evangélicas es un esfuerzo estéril, un gasto de dinero inútil, y también una mala estrategia, porque indudablemente atraerá gente voluble, no convertida, que solo causará problemas, pero nunca cristianos que lleguen a ser maduros, auténticos discípulos de Jesucristo, útiles en la obra del Señor. Y esa clase de cristianos es la que la Iglesia necesita; esa clase de cristianos es la que el Señor volverá a buscar.

En resumen, hay una auténtica conversión, y una genuina expresión del ser en la adoración a Dios, donde las emociones están presentes en el gozo, la alegría, la gratitud, el llanto, el dolor o la esperanza, pero como parte de un todo. Un todo que involucra a todo nuestro ser, intelecto, voluntad, sensibilidad, emociones, opiniones, pensamientos, que en forma integral se rinde a Cristo, le adora, le sigue, y trabaja por la extensión de su reino.

* Dr. Álvaro Pandiani: Columnista de la programación de RTM en el espacio “Diálogos a Contramano” que se emite los días martes, 21:00 hs. por el 610 AM. Además, es escritor, médico internista y profesor universitario. (Adaptado del La experiencia cristiana, Parte 1, Capítulo 1 del libro Sentires, Editorial ACUPS, Montevideo, Setiembre de 2000).

La experiencia cristiana – 1

Miércoles, septiembre 7, 2011

Por: Dr. Álvaro Pandiani*

Hablar de la experiencia cristiana impone de inicio intentar una definición y explicación de esta frase, que constituye casi un slogan en algunos medios cristianos, sobre todo cristianos evangélicos, pero cuyo contenido puede escaparse a quién no está familiarizado con la terminología evangélica. “Experiencia cristiana” no se refiere al desarrollo de un estudio o investigación en el campo de la teología, la psicología pastoral o el servicio religioso. Tampoco aludimos al conocimiento práctico adquirido al correr de los años de trabajo en el campo espiritual y cristiano, y la habilidad en su aplicación práctica en las situaciones diarias. (más…)

Todo lo que respira, que baile rock’n’roll

Jueves, septiembre 1, 2011

Tipos musicales y vida espiritual.

Por: Dr. Álvaro Pandiani

Música y cristianismo. Un tema que a priori no parece tan trascendente como para discutir; menos pelearse, criticar al otro, y hasta pretender desacreditarlo. Pero en el cristianismo, prácticamente desde sus inicios, se ha discutido todo.  Y cómo el cristiano adora a Dios a través del canto y la música, y aún qué tipo de música le es lícito al cristiano escuchar o no (si es que algunos tipos musicales deben ser proscritos para aquellos que aspiran a una vida espiritual de santidad, y hay quienes opinan que sí) (más…)

La tenaz teofobia

Martes, agosto 16, 2011

Por: Dr. Álvaro Pandiani

A principios del siglo IV d.C. un hombre llamado Eusebio, obispo de la ciudad de Cesarea, a partir de los libros del Nuevo Testamento y de muchos otros documentos que tenía a su disposición, algunos de los cuales aún se conservan y otros se han perdido, compiló y publicó una Historia Eclesiástica, obra en la que se registran los hechos y personajes que jalonaron los primeros trescientos años de historia de la Iglesia Cristiana. Por medio de Eusebio y su Historia Eclesiástica sabemos de muchos cristianos que brillaron por su entrega y sacrificio en nombre de Cristo, y también de muchos enemigos de la Iglesia, que de distintas maneras intentaron erradicar del mundo la “nueva secta”, fracasando sistemáticamente. (más…)