Nuevamente nos aprestamos a celebrar Navidad. Y en la sociedad posmoderna, alienada por el consumismo, durante estas fiestas, irremediablemente, se dan cita la ternura y la codicia. El villancico suena incansablemente para enternecemos y cuando el ánimo y el corazón se relajan, la oferta navideña trata de abrir nuestros bolsillos. El comercio multiplica las propuestas y convierte a estas festividades en una suerte de mercado anual de las ilusiones, donde parece que todo se compra o se vende, incluso la felicidad. (más…)



Objetivo: 




