En los planes de Dios no hay casualidades. En este mundo obsesionado con la Planificación Estratégica, el control de variables y entender el entorno en que nos movemos, el único que es capaz de administrarse con un conocimiento cabal de todo lo que ocurre sin escapársele un detalle es el Dios de La Biblia. Por ello, el cuidado personalizado que Él tiene por cada uno de nosotros nos llena de gozo en un mundo cada vez más impersonal. (más…)








