Espiritualidad de la Iglesia Evangélica – 1era Parte

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Espiritualidad de la Iglesia Evangélica – 1era Parte

foto_espiriAutor: Dr. Alvaro Pandiani*

El tema presenta algunas dificultades, sin duda; es muy amplio, no solo por la extensión y profundidad de “lo espiritual” cristiano desde el punto de vista bíblico, sino también, y aún más, por el dilatado espectro de manifestaciones de la vida espiritual, individual y congregacional; algunas genuinamente bíblicas, y otras mezcladas con rasgos extraños a las Sagradas Escrituras. Y ahí radica otro aspecto de la dificultad que ofrece encarar el tema: “lo espiritual”, en el protestantismo, es un abigarrado conjunto de creencias, prácticas y rituales, que reconocen diversas fuentes y orígenes. Todas pretenden ser bíblicas, y la mayoría lo son. Pero para algunas no es posible encontrar una fundamentación clara en la Biblia; o hallar una fundamentación, aunque no sea clara. Son expresiones de “espiritualidad” cristiana evangélica muy controversiales, y opinable su verdadero sustento escritural.

Si a eso agregamos que estas creencias, prácticas y rituales no son cosas abstractas, teóricas, o históricas ya abandonadas, sino que son lo que creemos y hacemos los evangélicos hoy en día, tanto en el culto de la iglesia como en nuestras devociones particulares, resulta que todos estamos implicados en la posibilidad de creer, hacer o practicar lo que no es exactamente bíblico. De ahí que embarcarnos en analizar cómo vivimos y practicamos la espiritualidad los evangélicos es un riesgo; un terreno escabroso, que es necesario transitar para conocernos y procurar la mutua edificación; pero un terreno que es necesario transitar juntos con amor, humildad y mucha paciencia. Y tolerancia; aprovechemos, que hoy en día está de moda la tolerancia. Tolerémonos los cristianos evangélicos unos a otros (que parece la versión siglo 21 del mandato de Jesús de amarnos unos a otros).

Si no nos toleramos, somos anacrónicos, pasados de moda; ahora, si no nos amamos… ¿qué somos? ¿Cristianos? Interesante. Porque el amor ha de ser el principal rasgo de nuestra espiritualidad. Recordemos: “Dios es Espíritu” (Juan 4:24), y “Dios es amor” (1 Juan 4:8); por lo tanto, entre los seguidores de Jesucristo, el amor debe marcar en forma predominante su carácter espiritual.

Características globales
La espiritualidad evangélica tiene algunas características globales; grandes puntos comunes que pueden resumirse de la siguiente manera: es Cristocéntrica, es decir, está focalizada exclusivamente en Jesús de Nazaret. Enfatiza la relación con Él en el Espíritu; vale decir que, si la definición general de espiritualidad desde el punto de vista religioso es la de una experiencia de búsqueda de la Persona Trascendente de Dios, la espiritualidad cristiana es una experiencia de búsqueda, relación, comunión y amistad con Jesucristo, por medio del Espíritu Santo que habita el corazón del creyente.

La espiritualidad evangélica busca y preconiza la imitación del ejemplo de vida de Jesús, en la vida cotidiana de cada uno de sus discípulos. También predica la obediencia a los preceptos y mandamientos de la Palabra de Dios, más que como una legislación religiosa a la que ajustarse, como un estilo de vida consagrado a Jesucristo, que se aparta de las tendencias pecaminosas del mundo y busca la santificación; un estilo de vida animado y dirigido por el Espíritu Santo. Finalmente, la espiritualidad evangélica incluye el aspecto corporativo, que cristaliza en la integración del cristiano a la comunidad de creyentes, la Iglesia; es decir que, al igual que las enseñanzas prácticas evidenciadas en la experiencia de la Iglesia del Nuevo Testamento, no comprende la vida espiritual de tipo eremítico, o en soledad. Salvo transitorios retiros para oración y meditación, la espiritualidad del Nuevo Testamento entiende la vida cristiana como incorporada a la congregación cristiana.

Lo evangélico
Dado que el protestantismo no tiene un núcleo central de autoridad y doctrina, no existe una definición, por lo menos universalmente aceptada, de qué es “lo evangélico”. Si nosotros hacemos referencia al “catolicismo”, sabemos de qué estamos hablando: de una rama del cristianismo, con un cuerpo de doctrinas claramente definidas, un sistema jerárquico verticalista y piramidal en cuya cúspide está el sumo pontífice, y una liturgia bastante uniforme. El “católico” es quién adhiere a esas doctrinas, se coloca bajo ese sistema jerárquico, y practica dicha liturgia.

En cambio el “evangélico” carece de un sistema jerárquico centralizado y verticalista, que defina la doctrina que debe ser creída por todos los que en el mundo pertenecen a esa rama del cristianismo. Esta carencia, que para muchos autores es la principal virtud y ventaja del protestantismo, pues evita la imposición incuestionable de dogmas desde una jerarquía centralizada a toda la comunidad de “evangélicos”, a nivel mundial, deviene también en su principal debilidad, pues no evita que esa imposición de doctrinas incuestionables que deben ser creídas, se suscite desde las altas jerarquías eclesiásticas de agrupaciones denominacionales, algunas de extensión internacional y que reúnen miles de creyentes; cuando dichas doctrinas incuestionables no coinciden entre dos (o más) denominaciones evangélicas, éstas se distancian “por motivos de doctrina”, cooperando a la fragmentación cada vez mayor del protestantismo, proceso que podríamos preguntarnos si no sigue aún su curso.

* El Dr. Alvaro Pandiani es columnista de la programación de Radio Transmundial Uruguay en el espacio “Diálogos a contramano” que se emite los martes, 21:00 a 21:30 hs. en el 610 AM. El presente artículo se desarrolló Sobre la base de la conferencia presentada en el Curso de Sociología Cristiana del Seminario Teológico Bautista del Uruguay – Setiembre 2008. Fue publicado originalmente en www.iglesiaenmarcha.net y cedido a www.rtmuruguay.org por su autor.

5 Comments

  1. Estimada hermana Carolina Vallejo: después de estar casi terminando mi PROFESION DE FE, antes de solicitar mi Bautismo en una organizacion de corte Pentecostal, en Chiloé, Ancud, Chile, quiero expresarle, que sus comentarios los comparto plenamente, los siento, me considero un cristiano libre, humanista, universal sin mayores apellidos, he compartido con muchas organizaciones cristianas, solo compartido por invitaciones etc, me quedo con mi libertad y algunas veces con mis silencios, son muy gratificantes. Mas que felicitaciones, del cuento de Juan Salvador Gaviota, busco y seguiré buscando mi felicidad de volar en la espiritualidad y fe en Cristo, por siempre, quizás en algún vuelo de esos puedo encontrarme con esa suave brisa de silencio pero de perfume celestial que deja Dios cuando viene a dar una vueltecita a este universo que creo e mismo, TE LO DESEO SINCERAMENTE, atentamente un saludo a la distancia RO.

  2. Carolina dice:

    Estimado Martín:

    Muchísimas gracias por tus conceptos. Todo es el resultado de la obra de Dios en ésta señora y profesional cristiana.
    Muy amable de tu parte, bendiciones.
    Carolina Vallejo

  3. Martin Muñoz dice:

    Respetada Carolina:
    He leido con mucho agrado tus comentarios y reflexiones en este y otros foros Cristianos y debo decir que me parece que sos una persona positiva y equilibrada. Te envio mi saludo desde las sierras de Cordoba en la Republica Argentina

  4. Carolina Vallejo dice:

    “En cambio el “evangélico”….”éste párrafo es muy pero muy interesante .Y me ha hecho pensar en lo que sigue y poder compartir lo que relmente vivo en relación a las denocminaciones.
    SOY CRISTIANA POR OBRA Y GRACIA DE MI AMADO SEÑOR.Me congrego en la denominación Hermanos Libres lo cual es de algún modo accidental. Porqué? Porque lo esencial es SER CRISTIANA lo otro es secundario.Las doctrinas son creadas por los hombres podemos o no compartirlas en su totalidad o en parte cada uno dará cuenta delante de Dios.¿Qué diría Jesús si estuviera hoy aquí y viera tantas doctrinas?
    Dios tiene para cada uno un proyecto un plan que va desarrollando en nosotros. Si Dios ,entiéndase bien si Dios y sólo El me lleva en ese plan que tiene para mi a otra denominación con otra doctrina,¿voy a negarme?
    No , su voluntad es soberana y El se encarga de ir preparando todo en el camino.SER CRISTIANO ES ESENCIAL NOS DA LA UNICA SEGURIDAD, ser Hermano Libre, Bautista ,etc es accidental.Eso si si seguimos la voluntad humana las consecuencias creo que se conocen bien , no seremos de bendición .

    Este ensayo da para mucho , para reflexionar. Ua cosa más el tema del amor base de todo , proviene de dios , base de la espiritualidad. Como dios está obrando se relaciona con “Liderazgo compasivo” . No puede darse un liderazgo compasivo si no hay amor y espiritualidad en Cristo.

    Feliz dá del trabajo ´donde estemos seamos felices y agradecidos en Cristo

  5. Carolina Vallejo dice:

    Bonito tema para una profunda meditación delante de Dios.
    Amarnos los unos a los otros. El amor es lo más importante nos viene de Dios y se manifiesta en nosotros , en nuestros actos y en (por decirlo de alguna manera) nuestras “prácticas”. Si no hay amor nada sirve.
    La pregunta ¿practicamos el amor?, ¿nos amamos los unos a los otros?
    Seamos sinceros a Dios no lo podemos engañar. Amar por sobre todo amar. ¿cómo vivimos el amor, realmente lo vivimos, realmente lo conocemos? No ensuciemos el amor.
    Carolina Vallejo Latessa

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