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Pueblo sin Ley

foto_leyesCuando preguntaron a un visitante cómo nos percibían desde países que alcanzaron un alto grado de desarrollo, contestó: “les vemos como pueblos sin ley”. Curiosamente algunos autores como Lawrence Harrison -autor de “El sueño panamericano” y otras publicaciones- al analizar las culturas predominantes en América Latina han señalado el poco apego a las normas como una pauta que nos distingue.

Desde el 27 de abril hasta el 18 de mayo de 2009, la Psicóloga Graciela Gares, en la columna “Tendencias”, que se emite los lunes a las 21:00 hs. en el 610 AM, analiza esta percepción y nos ayuda a ver cuánto de cierto hay en estas afirmaciones. A continuación, Graciela comparte algunos de los pensamientos que estará desarrollando para que nos sirvan para la discusión en este blog. Le invitamos a dejar su opinión.

Dice Graciela Gares:

A modo de ejemplo pensemos: la impuntualidad en los compromisos, la evasión de impuestos, tránsito caótico, corrupción económica y política, justicia teórica (menoscabada por el dinero, influencias o parentescos), el trabajo visto como “un mal necesario”, la educación como algo superfluo (miles de jóvenes que no trabajan ni estudian). Acudimos a cumplir un trámite el día en que vence el plazo, reducimos la velocidad sólo en presencia del inspector de tránsito, apelamos a la “viveza criolla” para “colarnos” en una fila. Estas actitudes que demuestran desprecio por las normas y por todo lo instituido caracterizan a la cultura uruguaya.

Y nos preguntamos: ¿es posible que nuestro escaso apego a normas y leyes incida también en nuestra salud psico-emocional?

Si repasamos los casos que con mayor frecuencia llegan al consultorio psicológico podemos asombrarnos: niños y jóvenes criados sin límites, padres separados, drogo-dependientes, mujeres que optaron por el aborto, víctimas de abuso y/o violencia física. En síntesis, quienes no han internalizado normas, quienes las transgreden o aquellos a quienes les tocó vivir en escenarios sin ética o sin ley.

El resultado son los desórdenes psico-emocionales que llevan a muchos a la atención psiquiátrica, buscando a veces un psicofármaco que ponga orden en su caos interior.

Cuando Dios escogió para sí un pueblo -el israelita- enseguida les dio una ley impregnada de una ética rigurosa. El cumplimiento de la Ley de Dios les protegía y les aseguraba paz interior y aún paz en sus fronteras territoriales.

Jesucristo dijo haber venido a cumplir la Ley de Dios y si bien nos acercó la gracia, nos legó múltiples mandamientos a quienes nos decimos sus seguidores.
Su ley hoy se resume en amar a Dios y al prójimo, y ello también supone obedecer a toda autoridad ya que ha sido puesta por Dios.

Toda nación que se someta a las normas de Dios progresa espiritual y materialmente. En cambio, las culturas resistentes a toda norma u ordenanza cosechan caos, desorden y estancamiento. De allí que no es ningún mérito que nos reconozcan como “pueblo sin ley”.

Ps. Graciela Gares

10 Comments

  1. Carolina Vallejo dice:

    Miguel Angel:
    Muy de acuerdo con tus planteos. Son la frutilla de la torta. Dios te bendiga.
    Carolina

  2. Miguel Ángel Pino Díaz dice:

    Todos, en nuestro estado natural tenemos el instinto de vivir sin ley, pero por otro lado también buscar vivir de acuerdo a los mandamientos de Dios, pienso que existe una línea muy fina que separa estas vivencias, pues quién puede estar seguro de no pecar?.
    Estoy convencido que cuando comprendamos que debemos amar ante todo a Dios y amar a nuestros semejantes, aprenderemos a respetarnos y a respetar nuestros compromisos con Dios y con nuestros semejantes.
    El Señor nos dé abundante sabiduría para aplicar sus enseñanzas en el que hacer diario de nuestras vidas en comunidad.

  3. Carolina Vallejo dice:

    Estimado Flaco Oriental:

    De ninguna manera descalifico ni al texto, ni a su autora. JAMAS LO HICE CON NADIE, NO LO HARIA TAMPOCO.Siempre he sido respetuosa incluso con aquellos que me han criticado duramente a quienes amo y están en mis oraciones.

    Por otro lado se cual es el tema del artículo y lo explicité. Este es un espacio democrático y uno puede pensar en voz alta y ver distintas puntas.Esto no es malo , ni negativo muy por el contrario. Todos aprendemos de todos con humildad y respeto.Todos debemos escucharnos.
    Claro que si, Dios es la única respuesta y a quien debemos pedir ayuda pues sin El nada somos. Bendiciones y un abrazo para ambos.

    Mta. Lic. Carolina Vallejo

  4. Carolina Vallejo dice:

    Un artículo puede tener varias lecturas y eso es bueno.De un mismo artículo pueden derivarse muchas lecturas y todas respetuosas y todo enriquece para nuestro crecimiento. Por supuesto ya lo dejé planteado en mi primera intervención el respeto aunque uno no comparta por ejemplo determinadas leyes. Debemos respetar a nuestras autoridades, así debe ser. Eso si ,debemos ser críticos y nadie NADIE es perfecto . El único que realmente nos conoce es DIOS.

  5. Flaco Oriental dice:

    Estimada Carolina:

    Es verdad, tiene cierto aire a Doctrina Monroe. Pero el hecho que así sea, ¿descalifica la reflexión? ¿Qué otra persona haya utilizado de mala manera lo que es una observación de la realidad, no tiene que llevaros necesariamente a eso que fue funesto para Latinoamerica. Así que el diagnóstico debe dar lugar a otro tipo de respuestas diferentes a la de dicha ideología.

    Es claro como dice Gares que existe un desprecio en nuestras sociedades a las normas que nos tiene en un “merengue” de indisciplina colectiva, el caótico tránsito uruguayo es prueba de ello.

    Dios es un Dios de orden, y eso es lo que nos falta en muchas de nuestras expresiones individuales y colectivas.

    ¿Qué podemos hacer para vivir de otra manera?

  6. graciela gares dice:

    Ojalá pudiéramos centrarnos en el único mensaje contenido en el artículo: ¿cómo reacciono yo frente a la ley, la norma o lo instituído?
    ¿Adhiero a las reglas aún cuando nadie me observa y podría incumplirlas?
    Personalmente reconozco que a veces evado normas que debería cumplir.
    La reflexión es que esto no nos deja crecer plenamente.

    • Marcel Navratil dice:

      Adhiero a esta reflexión. Creo que es sumamente concentrarse en el tema. Claramente el entorno y nuestras propias evasiones a la autocrítica (que entiendo de cierta naturalidad), nos pueden desviar del foco. Una cosa positiva que tiene un país chico (al menos siempre lo pensé) es que cada persona es un buen porcentaje de la sociedad por lo que la suma de respuestas a la pregunta que planteas y, sea cual sea la respuesta, encaminarse hacia cumplir con reglas comunes (a veces es más fácil cumplirlas que incumplirlas). Me sumo a tu comentario

  7. Carolina Vallejo dice:

    Si ,entiendo que lamentablemente se reproducen situaciones y generación tras generación vemos como se agudizan los planteos.
    Soluciones posibles se buscan por medio de la educación , lo social , lo médico y bien intencionadas por cierto
    La solución verdadera está en Jesucristo.

    Ahora Estimada Psic. Gares eso de Panamericano me huele a Panamericanismo y desde mis estudios de historia lo debo mirar de reojo.No conozco al autor ni al libro; pero…cuidado!!! recordemos la vieja Doctrina Monroe.
    Mi primera percepción se detiene en el título y me genera varias interrogantes. un abrazo, Carolina

  8. Carolina Vallejo dice:

    Somos un todo y nos vemos sumamente afectados en todas nuestras áreas.

    Sin lugar a dudas la vida sin Dios , alejados de Dios es un caos. Tampoco los cristianos demos lugar al viejo hombre con el cual estamos batallando continuamente.

  9. Carolina Vallejo dice:

    Ergo ¿cómo nos vemos nosotros a nosotros mismos?
    Cómo leemos los latinoamericanos nuestra realidad? Cómo nos leemos los uruguayos a nosotros mismos?
    Cómo revertir la situación desde nuestro propio contexto o desde el contexto de afuera.amarnos los unos a los otros incluso a nuestros enemigos. Respetar a la autoridad y también ser críticos eso si con respeto.

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