Evangélicos y Política – 2da Parte

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imagenarticulopoliticaybibliaEn la columna “Diálogos a Contramano” el Dr. Alvaro Pandiani continúa el análisis del Comunicado de CREU sobre la participación política de cristianos evangélicos en el contexto de la actual campaña política partidaria 2009 en Uruguay.

El Dr. Pandiani sigue diciendo:

7) altamente saludable que cristianos genuinos y bien intencionados y  fieles a su vocación incursionen en toda aquella acción pública y privada que fueren compatibles con el Evangelio y donde realmente reflejen e influencien la sociedad con los valores de Cristo

Este punto es similar al 3), es decir, parece alentar la participación individual de cristianos evangélicos en actividades de puertas abiertas a la sociedad, para ayudar a los necesitados e impregnar la comunidad con los valores bíblicos. Sin embargo, la ausencia de mención a la actividad política, y la ambigüedad de expresiones como acción pública y privada compatible con el Evangelio, y también donde realmente reflejen e influencien la sociedad con los valores de Cristo parecen conformar una ironía que contiene una velada crítica aún a la participación individual del cristiano evangélico en política partidaria; es como si los redactores de la declaración nos plantearan las siguientes interrogantes: ¿es la actividad política partidaria compatible con el evangelio? ¿Se puede a través de la actividad política realmente influenciar la sociedad con los valores de Cristo?

II) DEL COMPROMISO SOCIAL DE LOS CRISTIANOS.

Los cristianos evangélicos deben sentir y tener un profundo compromiso con todas las realidades de sus prójimos.

Es natural que algunos de ellos sientan el deseo de participar activamente en política, así como otros en otros campos donde sus profesiones, vivencias o vocaciones les convocaren honrando así a Dios.

Su incursión en actividades profesionales, gremiales, deportivas, empresariales, y políticas, debe reflejar actitudes cristianas evangélicas pero nunca asumir la opinión de la Iglesia Evangélica.

El compromiso social es reconocido como una realidad y un deber del cristiano evangélico. Está en la esencia del espíritu del evangelio que predicó Cristo: amar al prójimo (entendiéndose un amor en acción), compartir lo que uno tiene con el que no tiene, dar de comer al hambriento, vestir al desnudo, visitar a los enfermos, etc., y por sobre todo, predicar el evangelio, las buenas noticias del amor de Dios por los seres humanos, y las consecuencias de ese amor de Dios hacia nosotros: el amor, el perdón y la paz entre los seres humanos, y el cultivo de una vida auténticamente cristiana, ceñida a los valores superiores de la Palabra de Dios, que lejos de ser una legislación religiosa, en la Biblia es llamada la “libertad de Cristo” (e.d., libertad del pecado).

También se reconoce como natural el deseo de participar en política de algunos cristianos evangélicos (suponemos que natural en el sentido de ver la acción pública como medio de expresión de los deberes y valores inherentes al espíritu del evangelio de Cristo). Cabe acotar que aquí la actividad política es puesta a la par de otras actividades en las que el cristiano/a evangélico/a participa en el intento de mejorar la sociedad. Es decir, no se destaca como algo particular, ni siquiera en año electoral. Y se recalca que debe hacerse a título personal.

III) DEL COMPROMISO CON EL MANDATO A LA IGLESIA.

La Iglesia planeada por Dios para liderar en el terreno espiritual y en la edificación de todos aquellos valores eternos, no escapa a su compromiso Social y deberá comprometerse en todas las acciones posibles; nunca en Política Partidaria.

Ninguno de sus miembros puede atribuirse la prerrogativa de representar al movimiento evangélico en su conjunto y mucho menos a las instituciones que legalmente lo representan.  C.R.E.U. no respalda las versiones de quienes ostenten el hecho de recibir apoyo, ser portadores de caudales de votos o representar a los Evangélicos. Menos avala concentraciones, movilizaciones  o expresiones de política partidaria dentro del marco de su ámbito espiritual.

Se reafirma la negativa a involucrar a la Iglesia en su conjunto en política partidaria. Es evidente que los líderes reunidos para redactar esta declaración tienen un rechazo visceral a la posibilidad de que las Iglesias Evangélicas como instituciones u organizaciones se vean comprometidas en la contienda electoral. Por lo tanto, se insiste en que ninguna persona, supuestamente miembro de una congregación evangélica, nadie, puede salir a la opinión pública con la pretensión de ser vocero de la voluntad política electoral de parte o todos los evangélicos, o depositario del apoyo partidario evangélico a tal o cual candidato.

También se reitera el rechazo de la invasión de los recintos propios de la Iglesia por parte de la actividad o las personas vinculadas y comprometidas con la actividad electoralista.

IV) DEL COMPROMISO DE ESTE SECTOR DE EXPRESIÓN.

Deber como cristianos de orar por todos los ciudadanos, en especial por los gobernantes y las autoridades (1 Tim. 2:1,2).

Que Uruguay sea un país permeado con los valores cristianos, principios bíblicos rectores del quehacer nacional, que la justicia y la paz social alcancen toda su plenitud a través del compromiso vivencial y cotidiano de cada Cristiano.

El final de la declaración se resume en:

a) el deber de los cristianos de orar por todos los compatriotas, con énfasis en una oración especial por los gobernantes (sean del color partidario que sean, y          sustenten las           ideas, puntos de vista, valores o principios que sean), y

b) la expresión del anhelo de que la vida y testimonio de cada cristiano ejerza sobre la nación el saludable efecto de difundir (¿volver a implantar? ¿alguna vez     lo estuvieron?), los valores cristianos en el pensamiento colectivo y la moral pública.

La expresión “que los principios bíblicos sean rectores del quehacer nacional” es magníficamente expresiva a este respecto, y es (o debería ser) el anhelo de cada cristiano. La pregunta que debemos hacernos, tal vez, es qué tan cerca o no estamos de lograr tal cosa, y si la exclusión de quienes sustentan la fe cristiana y los valores bíblicos de los ámbitos de discusión, fundamentalmente el Parlamento, donde se toman decisiones que atañen al “quehacer nacional”, nos acercará a ese objetivo anhelado, o nos seguirá manteniendo en la lejanía propia de quienes viven de espaldas a la comunidad, encerrados en sus templos.

Si desea leer el comunicado completo de CREU haga clic aquí.

4 Comments

  1. derecho dice:

    no se ustedes pero en el peru no sirve mucho por que mas pueden los intereses ademas con esto de guardar imagen muchas veces ocultan cosas malas como el caso de una muchacha que una comision evangelica politica la jusgo a pezar que era era hinocente la declararon culpable por que dijeron que no podian quedar mal a los ojos de los demas

  2. Carolina Vallejo dice:

    Me parece muy interesante y significativo el último párrafo. Ojalá los principios bíblicos fueran los rectores de la vida nacional, de la vida país.
    Eso si no podemos vivir de espaldas a las necesidades de los otros compartan o no nuestra fe. Desde nuestro lugar debe haber respuestas concretas y contundentes. Creo que en muchas oportunidades nos quedamos en la pre- tarea.Hay recelos, miedos o un no tomar conciencia de que nuestro compromiso trasciende las paredes de los templos.Que las problemáticas sociales también son nuestras. Ahora bien ¿qué cristianismo vivimos? Cómo nos posicionamos en la comunidad? Prepárémosnos en oración y meditación de la Palabra para conocer de qué forma debemos andar y contribuir en relación a las problemáticas sociales.
    Carolina Vallejo

  3. Carolina Vallejo dice:

    Espero ser clara. En Psicología Social hablamos de pre-tarea (lo que expresé ayer), hoy de acuerdo a ésta línea psicológica entro en tarea. Por lo tanto me posiciono para reflexionar sobre las dos preguntas en cuestión.

    Voy a czar por la segunda creo que expresaba algo así: ¿La actividad política se puede influenciar con los valores del evangelio? Y digo si , en qué sentido? El cristiano en tanto y cuanto se involucre en proyectos, propuestas de compromiso politico(como lo definía ayer) está participando desde su ser cristiano y desde sus valores cristianos. Está marcando presencia y está siendo observado por los otros. Puede de un modo individual o grupal mostrar lo que es, buenos ejemplos, propuestas contundentes de compromiso. ¿No es acaso la sociedad la que clama por propuestas profundas, desinteresadas?
    Estamos llamados a ser luz, ¿somos luz?. mostramos como algo natural en la sociedad lo que somos? , ¿Somos lo que realmente decimos?

    En cuanto a la primera :¿Es la actividad política partidaria compatible con el ev?
    Opino que no . No obstante eso apoyo en oración a los que deciden participar en política partidaria. No debo juzgar, Dios dio el libre albedrío.
    Sigo pensando…

  4. Carolina Vallejo dice:

    Lo primero que Dios pone en mi corazón para ésta reflexión es: en los negocios de mi Padre me conviene estar. Entonces me pregunto:¿Cuáles son los negocios de mi Padre? Predicar el evangelio de Salvación, Amar, ser fiel, lo que yo llamo evangelio social. En esto último me detengo ya que implica mi compromiso político con la comunidad toda.Ese compromiso político (no es política partidaria)implica lucha cotidiana a fin de mejorar o cambiar condiciones deficitarias de muchas personas de la comunidad.Esto lleva a apoyo espiritual , emocional, material en todas sus variedades y tb. a la educación porque a la gente hay que enseñarle a vivir de un modo distinto. Se puede llevar a cabo dentro de la iglesia y sobretodo hacia afuera, parafraseando palabras de Juan Wesley mi capilla está en el mundo, ¿elocuente, no?

    Por ahora esto, sigo pensando , me tomo mi tiempo de reflexión .
    Muy bueno está abordar ésta declaración.

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