El Desarrollo del Carácter Cristiano en el Sermón del Monte – 2

“Tierra Firme”
21 julio 2010
“Tierra Firme”
26 julio 2010

Introducción a las Bienaventuranzas.

Por: Héctor Leites.

Seguimos de la mano del Prof. Héctor Leites mirando las enseñanzas del comienzo del Sermón del Monte, registrado en Mateo capítulo 5.

4· Bienaventurados los que tienen Hambre y Sed de Justicia.

Nuevamente tenemos que insistir en el contexto en que Jesús había dicho estas Bienaventuranzas. El no habla de justicia en términos políticos o económicos, sino de la justicia como un estilo de vida. Definición de Justicia = del griego dikaiosune significa “lo que Dios demanda, lo que es recto o justo o bueno”.

Hablamos entonces de rectitud, integridad, lo podríamos resumir entonces sobre la base de lo que Dios esta queriendo de nosotros o sea que “hagamos la voluntad de Dios” es la acción de Dios de hacer al hombre acepto ante Dios.

Estar hambriento y sediento para que se hagan bien las cosas, para que se hagan con rectitud e integridad, para que se hagan Conforme a la Voluntad de Dios, de tal manera que los hombres sean aceptados por Dios, Esto es Justicia. Jesús los llama bienaventurados porque serian completamente saciados. Los que tienen el gran deseo de hacer la voluntad de Dios.

Varias personas que tuvieron el gran deseo de hacer la voluntad de Dios: En el libro de los Hechos capítulos 2; 8; 9 y 10. El salmista expresa algo interesante: Sal. 42:1-2; 63:1; 84:2 y 119:20. Desead como niños… I Pe. 2:2.

5· Bienaventurados los Misericordiosos.

Definición de Misericordia = del griego y latin Miser y de Cordis = miseria y corazón; por lo tanto es: “pasar por el corazón la miseria del otro”.

Misericordia = del griego élenos que es la capacidad de sentir, vivir y experimentar la miseria y la desdicha del prójimo. Sentir en el alma la miseria del prójimo.

Dios sintió nuestras desdichas, nuestras miserias. Cuando Jesús estuvo en la tierra, sanando y salvando, ninguna de las personas clamaron por gracia. Nadie dice: “Jesús hijo de David, ten gracia por mi o ten amor por mi… Todos dicen Señor ten misericordia de mi. El Señor siente mis miserias y mis desdichas…

En cambio nosotros somos inclinados a decir: ¡Ohhhh cuánto lo siento! ¿Realmente estoy sintiendo algo? ver Salmo 86 y 136 “Porque para siempre es su misericordia”.

6· Bienaventurados los de Limpio Corazón.

Definición de limpio = del griego kázaros. Aquí empleada se utilizaba para describir la pureza de un producto, por ejemplo la leche que no tenía mezcla de agua, la leche pura era “kázaros”, o el oro sin mezcla de otros metales era “kázaros”. Se decía que el corazón estaba puro o limpio cuando no tenía mezcla. Era sincero, íntegro, limpio de pecado, limpio de otros intereses que no sean los intereses de Dios. Por eso dijo que los de corazón limpio “verán” a Dios. Aquí no se refiere solamente ver a Dios en el cielo, sino tener una visión de Dios aquí en la tierra. En otras palabras: Dichosos los de corazón puro porque ellos percibirán a Dios”.

La palabra “corazón” abarca el intelecto, la voluntad, las emociones, y la conciencia. Es necesario que limpiemos nuestro corazón. El corazón es la fuente de nuestra conducta (los hechos y las palabras).

El corazón impuro es la fuente de tentaciones (Santiago 1:14). ¿Cómo se purifica el corazón? Hch. 15:9; 1 Pe. 1:22-23. Por la renovación del entendimiento Ro. 12:2; Efe. 4:23; Col. 3:10. Estos verán a Dios, solamente así podremos estar en su presencia.

Cuando Pablo habla de cómo hay que orar, el dice: “1 Ti. 2:8. “Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda”. Las manos limpias son la expresión visible de un corazón limpio.

La estructura de la santidad no sirve desde lo exterior, Dios no ve apariencia sino el corazón.

Dios no va a ver la ofrenda si no hay manos limpias, Notemos la ofrenda de Caín y Abel,

Dios miro a Caín y su ofrenda… Dios miro a Abel y su ofrenda… Observemos: Dios primero miro a los ofrendantes y después la ofrenda, por lo tanto, la ofrenda es la expresión de lo que habia en el corazón de ellos Gn. 4:4-5.

Miremos muy bien, ¡con qué extraordinaria simplicidad, brevedad y poder se expresa aquí esta verdad fundamental! ¡Y en qué marcado contraste aparecería esa enseñanza comparada con la que era corriente entonces, en la cual se daba atención exclusiva a la purificación ceremonial y a la moralidad externa!

Esta pureza del corazón comienza en “un corazón purificado de mala conciencia” o “una conciencia limpiada de las obras de muerte” (He.10:22; He.9:14; y véase Hch.15:9); y esto también es enseñado en el Antiguo Testamento (Sal. 32:1-2; compárese Ro. 4:5-8 e Is. 6:5-8).

La conciencia así limpiada, el corazón así purificado, poseen luz dentro de sí para ver a Dios. “Si nosotros dijéremos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; mas si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión entre nosotros (él con nosotros, y nosotros con él), y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia” -a nosotros que gozamos de su compañerismo, el cual perderíamos sin un continuo practica de limpieza— “de todo pecado” (1 Jn. 1:6-7). “Cualquiera que permanece en él, no peca; cualquiera que peca, no le ha visto, ni le ha conocido” (1 Jn. 3:6); “El que hace mal, no ha visto a Dios” (3 Jn. 1:11).

La visión interna explicada de esta manera, y el hombre interior en simpatía con Dios, se miran mutuamente con complacencia y gozo, y “somos transformados de gloria en gloria en la misma semejanza”. Pero la visión plena y salvadora de Dios se reserva para aquel tiempo al cual el salmista alarga su mirada: “Yo en justicia veré su rostro; seré saciado cuando despertare a su semejanza” (Sal. 17:15). Entonces “sus siervos le servirán. Y verán su cara; y su nombre estará en sus frentes” (Apo. 22:3-4). Lo verán como él es (1 Jn. 3:2). Pero, dice el apóstol, expresando el otro aspecto de esta bienaventuranza: “Seguid la santidad, sin la cual nadie verá al Señor” (He. 12:14). ¡Si no eres limpio no ves a Dios, Dios no atenderá tu llamado !

7· Bienaventurados los Pacificadores.

Definición de pacificadores = del griego eirenopoioi = estar persiguiendo la paz.

Es fácil comprender que esta afirmación tuvo que resultar muy chocante para los judíos. Tenían la idea de que el reino del Mesías iba a ser militar, nacionalista, materialista.

¿Que es lo que hemos obtenido en Cristo? ¡La Paz! Ro. 5 “… justificados pues por la fe tenemos paz…”

Jesús dijo: la paz os dejo mi paz os doy… Sin Cristo no hay paz. Jn. 14:27. – Salmo 34:14. Si no soy pacificador, debo preguntarme si he nacido de nuevo (serán llamados o conocidos por hijos de Dios)

Evodia y Sintique = no dice que sean del mismo pensar… (eso seria imposible) sino que dice del mismo sentir, (lo que siente Cristo siento yo)

8· Bienaventurados los que Padecen Persecución por Causa de la Justicia.

Definición de persecución = cualquier acción que perjudique la vida emocional, física, económica de parte de los enemigos.

Con el versículo 10 llegamos a la última de las Bienaventuranzas. “Bienaventurados los que Padecen Persecución por Causa de la Justicia”. Se suele opinar que los versículos 11 y 12 son una especie de explicación de esta Bienaventuranza, y quizá una aplicación para los discípulos en particular de la verdad y mensaje que contiene. En otras palabras, nuestro Señor ha concluido el retrato general de las características del cristiano con el versículo 10, y luego aplica la última afirmación en especial a los discípulos.

No hay sin duda otra Bienaventuranza que haya sido mal entendida y mal aplicada con más frecuencia. Por ello debemos estudiarla con gran cautela y cuidado. Es una afirmación vital, una parte esencial e integral de la enseñanza del Nuevo Testamento. La encontrarán en los Evangelios y Cartas. Es más, podemos hasta decir que es uno de los mensajes característicos mayores de toda la Biblia, que conlleva consecuencias inevitables. Sugiero, pues, que lo más importante es poner de relieve la expresión “por Causa de la Justicia“. No dice tan sólo, “Bienaventurados los que Padecen Persecución”, sino “Bienaventurados los que Padecen Persecución por Causa de la Justicia”.

No se nos dice, “Bienaventurados los que Padecen Persecución porque son fanáticos”. Tampoco dice, “Bienaventurados los que son Perseguidos porque son Demasiado Celosos”. El fanatismo puede conducir a la persecución.

En otras palabras, no se nos dice, “Bienaventurados los que son Perseguidos por Hacer Algo Mal”, o por andar equivocados en algo. Recordarán cómo Pedro, en su sabiduría, lo expresó, “ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor”. Advirtamos, también, lo que puso en la misma categoría que los homicidas, ladrones y malhechores y demás o por entremeterse en lo ajeno. – 1 Pe. 4:15. Filipenses 1:29-30 y observar el gran privilegio de sufrir por causa de Cristo.

* El Prof. Héctor Leites, autor de estos materiales, participa en el Programa “Jungla Semántica” emitido en la programación de RTM por el 610 AM los Sábado pasadas las 23:00 hs. Escuche el audio de los programas en el siguiente enlace:  Audios de Programas RTM

1 Comment

  1. andrea dice:

    Me parece estupendo este estudio de las bienaventuranzas,hice un resumen para estudiarlo me gustaria tener mas estudios de estos .Gracias

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