Whitney Houston: “Él era mi droga.”

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Whitney Houston: “Él era mi droga.”

La trágica muerte de Whitney Houston conmovió al mundo y hasta el día de hoy nadie comprende como una mujer con tanto talento y reconocimiento partió de esta vida de forma tan triste. Madonna declaró poco tiempo después: «Siempre me quedo perpleja cuando todo el mundo dice: ‘Es una pérdida terrible’. Luego empiezo a reflexionar desde una perspectiva más amplia y me digo: ‘¿Por qué ha ocurrido? ¿Cómo dejaron que ocurriera la gente que estaba con ella?‘»

Whitney Houston nació y creció en un hogar de convicciones religiosas muy firmes. Su familia demostró estar comprometida con la fe cristiana y su madre desarrolló un sólido ministerio musical en la Iglesia Bautista Nueva Esperanza en Newark, EEUU donde en febrero de 2012 se realizó el funeral de la popular cantante. Allí Whitney deslumbró a todos con su voz. Con tan solo 11 años tuvo el privilegio de cantar como solista el himno Guide Me, O Thou Great Jehovah (Guíame, oh Gran Jehová). En esta comunidad cristiana escuchó sermones bíblicos, asistió a la escuela dominical, cantó canciones espirituales y participó activamente en el ministerio musical de la iglesia. Con todo este entorno ¿cómo es posible que llegara a ocurrir este desenlace fatal?

Buscando respuestas para estas preguntas, llegué a la historia de Sansón en el libro de los Jueces en la Biblia. Dios le dio a Sansón un talento único (su fuerza extraordinaria) y una misión específica para salvar a Israel de mano de sus enemigos. Sin embargo, Sansón se dejó seducir por las filisteas, desarrollando relaciones amorosas destructivas. Su lujuria dominó su corazón y se desvió del camino que Dios le había trazado. La relación con una de ellas, Dalila, lo hizo terminar humillado, perdiendo su fuerza singular y sin el respaldo de Dios. Lo raparon, le arrancaron los ojos y ataron con cadenas en la cárcel donde cumplió trabajos forzados.

Por su lado, Whitney Houston, se alejó de su iglesia para lanzarse a una carrera artística brillante. Sin embargo, se embarcó en una enfermiza relación matrimonial con Boby Brown, quien (se dice) la introdujo al mundo de las drogas y la sometió a una relación violenta y dominante que la anuló como persona. El matrimonio terminó en divorcio, pero Whitney no pudo extirpar las consecuencias de las drogas, perdiendo la capacidad inigualable de su voz (su mayor tesoro), teniendo conductas antisociales, incapaz de ejercer dominio sobre si misma y perdiendo todo el prestigio que había ganado. Más tarde, cuando logró terminar esa dependencia emocional y procesó el divorcio de Brown, Houston le confesó a la periodista Oprah Winfrey: “El [Boby Brown] era mi droga”.

Aunque hubo muchos otros factores personales que contribuyeron a forjar el destino al que llegaron Sansón y Whitney Houston, quisiera focalizarme en este que creo fue clave en ambos casos: las relaciones sentimentales equivocadas que arruinaron sus vidas.

La pregunta que le hicieron los padres a Sansón es una que todos quienes son cristianos y están buscando con quién conformar su matrimonio deberían formularse:

¿No hay mujer (o “varón” para las mujeres) entre las hijas de tus hermanos, ni en todo nuestro pueblo, para que vayas tú a tomar mujer de los filisteos incircuncisos? (Jueces 14.3).

No hay duda que una de las patas que sostendrá o no el equilibrio de nuestra existencia es la elección justa de nuestro cónyuge, con quien invertiremos gran parte de nuestro proyecto de vida.

Dios creó el matrimonio para que sea un lugar donde las personas se complementen, expresando la fuerza más potente de todo el universo que es el amor. Cuando la pareja se conforma dentro de esos canales que Dios propuso, las personas florecerán; cuando nos alejamos de su voluntad los ejemplos de las vidas de Sansón y Whitney Houston nos hablan de sus resultados desastrosos. Para lograr lo primero y evitar esto último es que todos debemos trabajar educando y guiando a quienes están buscando su pareja para que conformen matrimonios sanos.

Lic. Esteban D. Larrosa

RTM Uruguay

1 Comment

  1. miguel dice:

    Muy interesante artículo y dolido los ejemplos, es nuestra esperanza que esta hija de Dios al igual que el Juez Sanson en el último instante de su vida se haya reconciliado con Dios. Ciertamente que importante es el sano y santo matrimonio, la búsqueda del idóneo, en yugo igual (ser siervos del mismo Señor), es la preocupación de todos los padres creyentes y la bendición de los creyentes. El sábado 11 de Febrero 2012 en RTM-Internet, escuche el programa los GT en la prédica del Pr. Salvador Dellutri sobre el evangelio Mat.19.3, Jesús habla de la Familia, entendí otro casi desapercibido vació del hombre. Reconocemos casi universalmente que el hombre tiene un Vacio Espiritual en el corazón con forma de Dios, y sólo EL puede llenarlo. El alejarnos de Dios es nuestra naturaleza pecadora o simplemente El Pecado. Pero también tenemos un Vacio Carnal casi quirúrgico o dependencia idónea que aparece cuando Dios el sexto día crea del polvo al Hombre y sólo dice que fue bueno después de crear de la costilla del hombre a la Mujer que llamó la Varona.

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