La ira de Dios

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La ira de Dios

god_ira“Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad.” Rom 1:18

Si nos airamos como Dios lo hace, no estaremos pecando. Podríamos incluso decir que nuestro mundo necesita de cristianos que se airen de esa manera.

Vivimos en una era de la tolerancia y en el que se contemporiza con todo. En el que no se llama al pecado por su nombre, y en el que incluso cerramos los ojos a cosas que van contra todo principio de Dios. Cuando uno lee a los profetas de la antigüedad, vemos a hombres de Dios hablando apasionadamente, airadamente contra los pecados de su pueblo, confrontándolos para que se vuelvan de sus malos caminos.

Hoy día parece que por el hecho de ser políticamente correctos, de no caer mal en ciertos ambientes, nos callamos la boca, suavizamos el mensaje y nos mostramos apáticos. Si verdaderamente amaramos a nuestra gente y su carencia de Dios, este tipo de ira debería invadirnos más a menudo. No una ira destructiva, pues allí ya pasamos a realizar lo que justamente el apóstol previene; “airaos, pero no pequéis” (Ef.5:16). El fin no justifica los medios.

Debemos airarnos contra las situaciones de injusticia que vive nuestro pueblo, airarnos contra el hambre y la desnutrición, airarnos contra el asesinato diario de millones de bebés no nacidos, airarnos contra la práctica de la sexualidad que va contra las normas de Dios, airarnos contra la corrupción y la mentira, pero sin pecar, y sin dejar de amar a quienes debemos confrontar con la verdad. Pecamos cuando la ira se transforma en venganza, resentimiento y amargura. Cuando nos transformamos en “fundamentalistas” religiosos y no expresamos un amor que busca la restauración de esas personas, sino que cuando nos ven ya nadie quiere acercarse a nosotros, perdiendo el propósito de Dios para su iglesia que es el de expresar amor, porque nosotros recibimos ese amor y perdón cuando nos encontrábamos viviendo sin esperanza.

Cuando estemos peligrosamente cerca de arder descontroladamente en ira recordemos: “Clemente y misericordioso es Jehová, lento para la ira, y grande en misericordia.” Salmo 145:8

 

Lic. Esteban D. Larrosa

Director RTM Uruguay

 

2 Comments

  1. Prof. Raúl Caimi Sosa dice:

    SEÑOR ten Piedad de nosotros

  2. jorge dice:

    que el señor tenga misricordia de mi por pecar conociendo al señor tengo que empezar de nuebo levantarme por su gracia mi casa es caos generalizada un fuerte abrazo jorge

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