¿Bancada Evangélica?

La experiencia cristiana – 2
17 septiembre 2015
En la ciudad de la furia
17 septiembre 2015

¿Bancada Evangélica?

13073788355_e40df6991e_bPor: Esteban Larrosa*

La conjunción de diversos intereses particulares ha estimulado la importación de una categoría de cuestionable sustentabilidad en la realidad uruguaya, pero que es de utilidad para diferentes actores que buscan entender, explicar, justificar y promover, o criticar peyorativamente la participación política de algunos cristianos pertenecientes a un sector denominado como “evangélico”.

La categoría “bancada evangélica” le sirve en primer lugar a los medios de comunicación, ávidos de titulares y noticias singulares para generar atención y conseguir lectores, cosa que logra muy eficazmente por ejemplo el titular de la edición del 13 de setiembre de 2015 del diario El País de Montevideo. También le sirve a quienes pretenden posicionarse ante los primeros como analistas del fenómeno religioso y de la inserción de algunos cristianos que sienten legítimamente la vocación de involucrarse en el servicio público, expresando sus valores y cosmovisión en el lugar que los votantes lo han colocado o en la posición que el partido político le asigna en la administración pública por su capacidad técnica o de confianza dentro de la militancia partidaria de su elección.

A su vez, esta categorización fue alimentada por un sector de miembros de algunas iglesias evangélicas, que con diversas motivaciones convocaron para una “ceremonia de consagración” el miércoles 9 de setiembre para “bendecir a aquellos que ocupan lugares de incidencia e influencia en el país”, lo cual generó un efecto simbólico que reforzó lo que otros actores estaban comenzando articular en sendas columnas radiales, artículos de Internet y la prensa. Estos cristianos, tienen una particular interpretación de cómo se debe participar en el escenario público y en las diferentes esferas de influencia social, sustentados por una postura teológica e ideológica que surgió en los años 70s, y que actualmente busca posicionarse como referente de esta rama eclesial y conseguir en consecuencia la fuerza suficiente para imponer su agenda en la arena política.

Como reacción a esta creciente bola de nieve y mientras escribía este artículo, los tres diputados que se presentan como “evangélicos” en la actual legislatura quisieron desmarcarse en un comunicado publicado el 15 de setiembre respecto del uso de la categorización “bancada evangélica” por considerar que “no promovemos ni creemos en la existencia de una ‘bancada evangélica’ en el ámbito parlamentario o gubernamental de nuestro país.” Califican la denominación “bancada evangélica” como “inadecuada a nuestro sistema político”, utilizando en su lugar el término “coordinación con actores de diferentes partidos” para promover una agenda que defienda “valores fundamentales de nuestra Patria como la vida, familia, libertad de pensamiento, integridad, paz y la plena vigencia de todos los derechos humanos.”

Esta realidad visible ha sido abonada por algunos procesos culturales y sociales relacionados con las nuevas legislaciones sobre el aborto, educación sexual, ideología de género y diversidad sexual y las redefiniciones de la institución familiar que han sensibilizado a la comunidad evangélica que se ha sentido herida ante un creciente deterioro de valores e instituciones consideradas fundamentales de acuerdo a su interpretación de la Biblia. Esto motivó a una parte de estas congregaciones a considerar otro tipo de participación para contestar desde los mismos ámbitos en los cuales se estaban produciendo estos cambios legislativos, pero que no son novedosos en la historia de la humanidad. Sí lo es en la joven nación uruguaya en la que los procesos ideológicos y religiosos se han desarrollado de manera diferente a los de otras naciones.

Junto con lo anterior, se suma el fenómeno de captación de algunas agrupaciones partidarias que viendo la oportunidad están abriendo sus puertas, buscando generar alianzas electorales con algunos grupos evangélicos en pro de aumentar su caudal de votantes, mejorando y/o fortaleciendo su posición en el mercado electoral.

Este excesivamente resumido contexto requiere de un profundo análisis para entender las motivaciones personales, el contexto socio-cultural y político uruguayo y del mundo. Al mismo tiempo necesitaríamos analizar exhaustivamente los fenómenos internos en el desarrollo de las comunidades de fe implicadas en este tema que ha emergido ante la opinión pública. Mientras tanto, comparto aquí algunas rápidas puntualizaciones respecto al movimiento evangélico para quienes pretenden comenzar a entenderlo.

  • Historia: El movimiento de lo que se conoce como “iglesias evangélicas” es dentro de la historia del cristianismo de corta data, no llegando a los doscientos años desde su surgimiento ante la sociedad.
  • Estructura: No existen autoridades centralizadas en el movimiento evangélico que devengan en una estructura piramidal o jerárquica, como sí sucede en otras confesiones cristianas; por lo que nadie puede abrogarse el mando, ni la autoridad sobre dichas congregaciones en su conjunto. Sin embargo, estas estructuras jerárquicas sí existen dentro de los componentes individuales del movimiento evangélico, las fracciones internas.
  • Nombre: Dado lo anterior, el uso del título “iglesia evangélica” es totalmente discrecional. No existe quien otorgue el uso del nombre “evangélico” como si fuera una marca registrada y administrada legalmente.
  • Doctrina: Si bien hay un cuerpo de doctrinas “evangélicas” que fueron plasmadas en un documento titulado “Pacto de Lausana” (1974), no existe un órgano que “certifique” la calidad de las creencias y prácticas de la multiplicidad de “iglesias evangélicas” en un país determinado.
  • La Biblia, la palabra inspirada e inerrable de Dios. Solo ella es la única regla de fe aceptada por todos y es lo que le da sentido de cohesión al movimiento evangélico. De ella se desprenden las doctrinas de Dios, el hombre, la familia, la sociedad y la iglesia que determinan los campos de acción de los cristianos. Sin embargo y a pesar de esta concordancia, no existe entre sus miembros uniformidad total en su interpretación y aplicación.
  • Diversidad: Es así que como en todo conglomerado muy heterogéneo, existen posiciones muy variadas e incluso diametralmente opuestas en cuanto a la participación de la iglesia y los cristianos evangélicos en la sociedad. Entre esos temas en discusión se encuentra cuál debe ser el tipo de participación en el espacio público y en este caso la vida política del país.

Por lo cual y ante todo lo expresado ponemos el titulo de este artículo entre signos de interrogación, afirmando que el uso de la denominación “bancada evangélica” induce al periodista, al lector no avisado del artículo periodístico y conduce al analista de opinión, a un reduccionismo que provoca una mirada distorsionada de quiénes son los evangélicos en Uruguay, lo que creen y cómo se relacionan con la sociedad.

Esto por supuesto no significa un desconocimiento de la realidad que se ha dado en otros países como Brasil, en que el “Frente Parlamentario Evangélico”, allí si conocido y promovido como “bancada evangélica” se ha conformado como un poder importante en la discusión de diversos temas dado el creciente porcentaje de votantes que pertenecen a este movimiento eclesial. Sin embargo, el mismo no se ha visto libre de controversias y escándalos de corrupción. Procesos similares se han intentado implementar en EEUU con la “Mayoría Moral” que tuvo su momento de auge en los años 80’s y que luego perdió su fuerza por una enormidad de problemas internos. Hoy otros movimientos religiosos están intentando ganar presencia y llegar a los puestos de poder en ese país. Sin embargo, el análisis de todo ello transciende el objetivo de este artículo.

Por último y para no caer en la cómoda posición de un mero analista y desentenderme del candente tema, resumo mi posición respecto al fondo del asunto siguiendo la postura sustentada por movimientos cristianos históricos que devienen de la Reforma Protestante del siglo XVI. Creo que al decir: “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” Jesús estableció claramente la separación de los ámbitos de influencia entre la Iglesia y el Estado, advirtiendo que la iglesia debe mantener una sana distancia de los asuntos político partidarios con el fin de hablar proféticamente sobre las cuestiones políticas y sociales pero sin mezclar las áreas de influencia que una y otra deben ejercer. Para ampliar este breve concepto los remito a una serie de 3 programas que realicé durante el período electoral del año 2014 sobre la participación política del cristiano cuyos audios están publicados en este enlace: http://www.rtmuruguay.org/2014/10/el-cristiano-y-la-politica.html

Habría más para decir, pero aquí nos detenemos por ahora.

*Lic. Esteban Larrosa – Licenciatura en Sociología (UDELAR), Maestría “Evangelism and Spiritual Formation” (Wheaton College, IL), Director de Radio Trans Mundial Uruguay.

24 Comments

  1. Marta Martínez dice:

    Excelente artículo, lo comparto y siempre admirable y lúcida la postura de Esteban Larrosa, y el tratamiento del tema

  2. miguel dice:

    Muy ilustrativo el artículo y ciertamente de acuerdo con él, y en su conclusión “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”, es estar siempre junto a Dios; fue algo que entendieron muy bien los hermanos recibiendo el Espíritu en los primeros años de cristianismo y terminaron influenciado a un Imperio (Corruptor) hasta la caída de la ciudad de las siete colinas, cambiando su manera de pensar pudieron cambiar la manera de vivir. La propuesta política de “bancada” (que critica el presente artículo), ciertamente estoy de acuerdo que es sectaria y en la realidad sería otra agrupación de difícil acceso para cualquier votante democrático o hermano en la fe. Igual que todas las bancadas. La influencia cristiana debe estar como fue en Roma, en cada una de las Bancadas en parte de la conciencia de cada representante, en su familia, en la pareja matrimonial, en su madre y padre, en sus hijos, en sus empleados (en Roma fueron sirvientes inclusos esclavos compartiendo la misma mesa) (termino de escuchar el comentario de las cartas a Filemón en RTMuruguay). Todo cristiano debe ser luz de la tierra, sal contra la corrupción, la levadura que realmente leude la masa, y es la principal responsabilidad de los Presbíteros, a Pastorear personas sería su misión, ciertamente es un Don, no de él para que nadie se gloríe, no es una profesión, no es ser representante del rebaño, sino cuidar y dar la vida por las ovejas. No es ser luchador como Barrabas porque terminan sucumbiendo ante el Prestigio, Poder y Peculio, como se ve en los pasadizos de alguna Cámara Legislativa la compra veta de lo que llamamos Lobby de las Trasnacionales. Sobre la sanidad de la democracia en Uruguay, este era un comentario que nunca envié a otro artículo pero es pertinente para determinar la Actitud de alguno si lo hubiera, que aprovecho los votos de alguna iglesia cristiana basado en la doctrina Moral y Ética de la Biblia, pregunto: que Sanidad hay en este legado hippy o de rostro con apariencia pacifista, sin embargo contrastada con la realidad y/o Verdad, es auténtica violencia: Set.2009 (Adopción por homosexual de un Niño o menor con Derecho de origen y presunción Heterosexual declarado así en amparo a los Derechos Constitucionales y Humanos del Niño y toda Ley de Ciencia Natural); Oct.2012 (Aborto); Abr.2013 (Matrimonio Homosexual); Dic.2013 (Cannabis)… ¿Quién o los hijos de quién, festejan esto?. Y claro; sangran los santos mártires, más si son indefensos e inocentes. Cuando perdemos a Dios, es debido a nuestra separación, no a su ausencia.

  3. Mariano dice:

    Trivel, estamos de acuerdo que Pablo citó a autores paganos griegos, nadie lo discute, creo que todos los presentes lo sabíamos, a mí no me shockea eso. Tampoco nos quita el sueño saber que Judas citó fuentes o tradiciones por fuera del canon. Lo que es shockeante es que tengas un juicio de valor sobre la calidad de la revelación de la Escritura por ese motivo.

    El Espíritu Santo, al inspirar la Escritura, tuvo también como insumo los conocimientos, personalidades y ambiente de los autores (dudo que estuvieran “suprimidos” en sus personalidades y consciencias mientras escribían). Pero de algún modo sobrenatural Dios aseguró que quedara plasmado todo y sólo aquello que era Su voluntad revelarnos, con claridad y pertinencia apropiada. Ahí está la inerrancia, la suficiencia y las otras doctrinas de la Biblia. Si en eso no estamos de acuerdo, difícil poder discutir sobre bancadas evangélicas o cualquier otro tema.

    Esteban: no soy el más indicado xq me pierdo muchos de los programas, pero por si no lo trataron, estaría bueno qtratar las doctrinas de la Escritura.

    PD: No estoy irritado, ni me irrito con cualquiera que no piense igual que yo. Admito las diferencias, pero si las diferencias están en los axiomas básicos como la confiabilidad de la Escritura, estamos en el horno. Un saludo.

  4. Trivel dice:

    No es que le dispare a las preguntas pero, no es el espacio para disertar. Podemos realizar un debate en otro lugar. No hay que irnos del tema al que refiere Esteban. Ahora, para afirmar que Pablo robó mucho discurso a los griegos hay que conocer cuál era aquel pensamiento. Aunque me especializo en filosofía natural y otras cosas como literatura alemana y latina, quiero dar algunos ejemplos: lo que Pablo escribe en 1 Cor 15:33, lo tomó de Menandro. Lo que escribió en Tito 1:12 lo tomó de Epiménides. Lo que eacribió en Hechos 17:28 es una vieja frase conocida de Arato. Aquella dualidad Cuerpo-Alma se la quitó a Platón. Claro que Platón no habló de la resurrección etc, los griegos no creían eso, me refiero a las influencias, etc. Con gusto explicaré cada cosa que he escrito, el tema es que no quisiera un debate en el que se irritara alguno. Un abrazo! Son muy amables.

  5. Trivel dice:

    No creo conveniente utilizar este espacio para discutir ese asunto. No pertenezco a una denominación en particular pero sí enseñé filosofía natural y teología clásica a muchos de ellos. Tienes algún medio diferente a este donde instalar una amistosa discusión? Un abrazo!

  6. elrusoperes dice:

    Así que Platón habló de la justificación por la fe, y del primer Adán y el postrer Adán, y de la salvación por gracia, y de la humillación y exaltación de Cristo, y del fruto del Espíritu, y de la nueva naturaleza en Cristo, y de la resurrección de los creyentes en Cristo, y de los deberes de la nueva vida de los cristianos, y de que el cuerpo del creyente es Templo del Espíritu Santo (del único Dios verdadero, cabe agregar), y de la institución de la cena del Señor, y de los dones del Espíritu Santo, y del arrebatamiento de la Iglesia, y de los requisitos de ancianos y diáconos en la iglesia, etc. etc. etc.
    Así que Platón enseñó todo eso.
    Me hubieran avisado, y me ponía a creer en Zeus, o algo de eso.
    Así está la Iglesia Evangélica, cada cual opina lo que se le ocurre, con cero discernimiento de las Escrituras.
    Vamos bien, dijera el taba.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *