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Manos adulto mayorEn el libro “Casi en casa” Billy Graham cuenta que después del 11 de setiembre de 2001 surgió una gran necesidad de capellanes para ayudar a las personas que deambulaban por las calles que en un tiempo rodeaban las torres gemelas, devastadas por los ataques. Necesitaban ayuda, estaban perdidos. La tragedia había llegado a sus vidas. Entonces Franklin, su hijo, comenzó a llamar a pastores y seminaristas, pidiéndoles que fueran a proveer ayuda espiritual.

La respuesta de personas que tenían destreza y corazón para esa tarea fue abrumadora. Muchos de esos voluntarios eran jubilados. Los reunieron y capacitaron, y formaron un gran equipo para ayudar en las regiones del mundo en donde acontecieran desastres. Hombres y mujeres que quieren alcanzar a otros necesitados, abrir la Biblia y decirles que todavía hay esperanza en Jesucristo, incluso en tiempos de desesperanza.

Muchos miles de jubilados se ofrecen cada año como voluntarios para despachar regalos para niños en cajas de zapatos mediante la Christmas Child Operation (Operación Niño Navideño).

Haga lo que haga, mantenga ocupada la mente y el cuerpo. No le dé al aburrimiento la oportunidad de echar raíces en su alma. Al enemigo le encanta encontrarlo ocioso o aburrido, sabe que eso conduce a la tentación o al desaliento; pero quien se ocupa en actividades dignas es mucho menos vulnerable.

Afirma Billy Graham que a menudo recibe cartas de inválidos y ancianos que le dicen que lo único que pueden hacer es orar. Como si eso fuera poco! Es tan importante saber que hay alguien orando por uno! Se necesitan ejércitos de personas orando!

Dios quiere utilizarlo justo donde usted está. Todos los días probablemente usted tiene contacto con personas que nunca entrarían a una iglesia, ni hablarían con un pastor ni abrirían una Biblia. Usted puede ser el puente que Dios va a utilizar para llevarlas a Jesús.

Toda persona puede ser siervo, sin importar cuán inepto se sienta o cuánta edad tenga. El servicio es un don que todos podemos ejercitar.

¿Qué puede hacer usted hoy para servir a Dios? Orar por alguien? Hacer una llamada? Escribir una nota? Alcanzar alimento al necesitado? Bendecir a un enfermo con una visita o con un rico bizcochuelo? Lo que sea que pueda hacer, Dios lo usará para el bien de otro y para el suyo propio.

 

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