Los justos y la palmeras

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Los justos y la palmeras

Palmeras

En el programa pasado, con base en el Salmo 1, veíamos que podemos ser como un árbol plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo y su hoja no cae. En varias oportunidades la Biblia utiliza árboles para comparar la vida de los hijos de Dios.-

Hay lecciones muy valiosas que podemos aprender de los árboles. Por ejemplo, leí acerca de los árboles llamados “secuoyas”, de California, que alcanzan los 300 pies de altura; están verdes todo el año, y pueden vivir hasta 2.200 años. Su especie incluye al árbol más alto, el Hiperión, que mide alrededor de 400 pies. Fue descubierto en el año 2006 y se le ha calificado como el organismo vivo más alto del mundo. De manera extraña, estos árboles tienen un sistema de raíces laterales poco profundas y poco extendidas. Esto les permite obtener la mayor cantidad de humedad de superficie pero también les hace vulnerables al viento. Por ende, es inusual ver un secuoya solo. Estos árboles crecen en grupos para que sus raíces que se entrelazan puedan sostenerlos mutuamente contra las tormentas.

Nuestro pasaje de hoy es el Salmo 92:12 y 13: “El justo florecerá como la palmera; Crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa de Jehová,
En los atrios de nuestro Dios florecerán.”

Se mencionan dos tipos de árboles, pero vamos a detenernos en el primero. En la palmera. Para entender cómo puede florecer el justo, tendremos que conocer algo de la palmera.

  1. Su crecimiento
    Nunca crece silvestre, sino que debe plantarse. De pequeña requiere mucho cuidado, es completamente diferente a todos los árboles entre los cuales crece. Al nacer tiene una columna de tejido vivo en el centro de su tronco, protegido por su corteza, que puede ser arrancada, herida, golpeada o cortada, y no obstante sigue creciendo siempre hacia el cielo alcanzando alturas entre los catorce y veinte metros. Tiene una vida de cien a doscientos años. Aunque el viento la doble jamás se quiebra.Así el crecimiento del cristiano: El logro de nuestra vida espiritual es determinado por nuestro crecimiento interior, nuestro hombre exterior es cual la corteza de la palmera, podemos ser maltratados y azotados por variadas circunstancias “en mucha paciencia, en desvelos, en ayunos..”. Pero, si nuestro interior está sano nada podrá detener nuestro crecimiento espiritual.
  2. Usos de la palmera
    El diccionario bíblico menciona 360 usos, algunos de ellos : madera, cuerdas, tejidos, cestas, esteras, tejadillos, cubiertas, escobillas, brochas, escobas, sombreros, paneles, paravientos, alimentos, bebidas alcohólicas, productos farmacéuticos, gomas. El cocotero suministra materias tan variadas como azúcar, manteca, aceite, vino, vinagre. Sus hojas sirven para cubrir techos de viviendas. Qué gran comparación, nosotros hijos del Rey de Reyes y Señor de Señores debemos querer ser usados en muchas y distintas maneras: apacentar, enseñar, animar, reconciliar, amar, perdonar.
  • Su fruto
    Da sus mejores frutos en su vejez. Su fruto es mucho más dulce cuando ha alcanzado los ochenta años. Esto es inusual en otros árboles, por ejemplo cuando un manzano envejece, sus frutos se tornan más y más pequeños hasta que no valen nada. No sucede así con la palmera, que cuando más vieja es da mejor fruto.
    Así debiera ser con nosotros, cuanto más avancemos en nuestra vida cristiana, más dulzura deberíamos mostrar, llevar mucho fruto, como consecuencia de una vida en la cual Jesús es el Señor. Él nos insta a llevar mucho fruto, pero también nos insta a que ese fruto permanezca.Entendemos ahora qué significado tiene florecer como palmeras.

En nuestro próximo encuentro, veremos algunas características del cedro. Mientras tanto, seamos palmeras.

 

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