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Aprender de los tiempos

Lectura: Filipenses 4:10-17

“…pues he aprendido a contentarme…” v.11

Siendo maestra en grado de pre-kinder, una de mis metas, era que mis alumnos de cinco años, aprendieran las tareas de la Lectoescritura. ¡Cuánta alegra experimentaba, cuando la mayoría dominaba un contenido de aprendizaje! ¡Cuánta preocupación, cuando esto no ocurría en algunos de ellos!

Aprender es una de las herramientas de la vida, la cual, conduce a realizar acciones conscientes, para el bienestar en cualquier orden. Cuando caminamos con Cristo, aprendemos con Él; y lo que aprendemos, nos ayuda a ser mejores personas; y nos permite triunfar en situaciones extremas. Quizás usted, no está en la lista de personas las cuales han sufrido hambre, pero en un momento dado, cualquier persona puede sufrir una necesidad.
Pablo, un hombre que decidió andar con Cristo, nos cuenta como ha sido su vida: tiempos buenos, donde ha tenido abundancia de alimentos, dinero y demás; y tiempos malos: con necesidades extremas, sin comida, dinero y no tener con que resolver. Estos dos tiempos en su vida, le enseñaron a estar contento. ¡Cuánta valentía, que disciplinado era este hermano! Esta pudiera ser una de las conclusiones, pero en realidad, Pablo ancló su aprendizaje en la fortaleza que recibía de parte de Cristo; con Cristo pudo aprender a contentarse en lo altamente positivo: la abundancia y en lo altamente negativo: la escasez.

Si hay algo para aprender, de esta experiencia de Pablo, es su reconocimiento de que podía estar contento, porque Cristo le ayudaba. Él aprendió, pasó el examen, porque su maestro Cristo, estaba con él; y esta fue la gran diferencia. ¡Cristo nos puede enseñar, a estar contentos en esta tierra!

Bienvenida González, República Dominicana

En la abundancia y en la escasez, Cristo nos ayuda
Meditación publicada en el libro devocional de RTM Alimento para el Alma – volumen 15, para conseguir una copia de la edición impresa visítenos en Soriano 1335 (Montevideo, Uruguay) o en su librería cristiana más cercana.

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