Las tres peticiones

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Las tres peticiones


Lectura: Mateo 6:19-21

“Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón”. v.2

Estando ya a punto de morir, un hombre rico les hizo estas tres peticiones a los suyos: 1) Que su ataúd fuese cargado por los mejores médicos de la época. 2) Que los tesoros que tenía, fueran esparcidos por el camino hasta su tumba. 3) Que sus manos quedaran expuestas a la vista de todos. Los familiares y el notario se miraron asombrados, hasta que uno se atrevió a preguntar: “-¿Y qué razones tienes para solicitar esto?” El moribundo haciendo un esfuerzo dijo: “-Primero, quiero que los más eminentes médicos carguen mi ataúd, para demostrar que ellos NO tienen cura ante la muerte. Segundo, deseo que el suelo sea cubierto por mis tesoros, para que todos puedan ver que los bienes materiales, aquí igual se quedan. Y tercero, quiero que mis manos queden fuera del ataúd, para que las personas puedan ver que vinimos con las manos vacías, y así mismo partimos, al morir nada material te llevas”.

Tú no estás aquí por accidente… No todo acaba solo con la muerte… No nos llevamos nada físico o material… Sin embargo, al tener además del cuerpo, alma y espíritu, debemos acumular tesoros espirituales. Nuestro cuerpo comienza a morir desde el momento en que salimos del vientre de nuestra madre, y no hay nada que pueda impedir dar un da el paso a la muerte. El patriarca Job, dijo: “Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo regresaré a la eternidad”. Y Jesús dijo: “Acumulen tesoros en la eternidad, donde éstos no se oxidan ni deterioran”.

Luz Marina Cadena, Ecuador

Nada de lo que acumulemos en esta vida podremos llevar a la eternidad.
Meditación publicada en el libro devocional de RTM Alimento para el Alma – volumen 15, para conseguir una copia de la edición impresa visítenos en Soriano 1335 (Montevideo, Uruguay) o en su librería cristiana más cercana.

1 Comment

  1. debora dice:

    Muy bueno el alimento para el alma,me hace reflexionar.Gracias,Dios los bendiga.

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