Esperanza asegurada

Desastres – Job
30 junio 2017
Noticias de Iglesia en Marcha – 01/07/17
1 julio 2017

Esperanza asegurada


Lectura: 1ª Tesalonicenses 4:13-18

“Por tanto alentaos los unos a los otros, con éstas palabras.” v.18

Desde el principio de los tiempos, la muerte de seres queridos ha ocurrido; y mientras estemos en esta condición humana, se sucederán una tras otra. No obstante la naturalidad de la partida de esta tierra, el dolor se experimenta. Como ley de la probabilidad, pudieran encontrarse familias donde no se hayan registrado muertes, pero, preferimos quedarnos con la idea de que todas las familias del mundo, han sido participes de esta experiencia. De manera concreta, el sufrimiento de los dolientes acompaña este proceso.

Escribimos proceso, porque sí lo es. Consolar, es la acción puntual y esperada. Casos los hay de tan profundo desconsuelo, que las fuerzas físicas y emocionales, se agotan. Según el escritor bíblico, es posible que frente al dolor agudo, se ignoren ciertas características de quienes mueren, teniendo antes una relación importante con Dios. El solo hecho de haber tenido cercana con Dios les imprime esperanza al que se va y al que se queda. Imagine un espacio familiar donde Dios es como un miembro de esa familia. ¡Que dicha grande es esa! ¡Una esperanza asegurada! ¿Queremos decir con esto, que cuando un ser querido muere, no se tendrá dolor? De ninguna manera. El vínculo que une a la persona con los miembros de su familia, genera dolor al momento de la separación física. He contado mínimo, cuatro muertes de familiares amados profundamente por mí, el dolor sentido ha sido indescriptible. No obstante, la esperanza asegurada me ha sostenido; y mis tristezas, han recibido la cobertura de la gracia de Dios. Hoy es un día propicio, para descansar en la promesa del buen Dios: los que estuvieron conmigo, solo duermen.

Bienvenida González, República Dominicana

Dale paso a la Esperanza Asegurada
Meditación publicada en el libro devocional de RTM Alimento para el Alma – volumen 15, para conseguir una copia de la edición impresa visítenos en Soriano 1335 (Montevideo, Uruguay) o en su librería cristiana más cercana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *