Airaos sin pecar

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Airaos sin pecar

Lectura: Efesios 4

“Airaos, pero no pequéis…” v.26

Como abogado, me contrataron para iniciar juicio por cobro de expensas comunes de un edificio, contra una señora gastadora irresponsable, de mal carácter, endeudó su matrimonio seriamente, recibía dinero de su esposo, pero no pagaba cuentas, sino que gastaba en ella. Los esposos se separaron, las deudas siguieron creciendo, nada la detenía. Ella mentía, planteaba todo como si la culpa fuera de otros, persona muy difícil.

Al día siguiente que tuve una entrevista con ella, donde desconoció la deuda que provocó, estupefacto, vi una tragedia en TV, donde encontraron un bebé, en una lujosa vivienda, gateando sobre los cuerpos muertos de su madre y su padre. Era la misma señora, el esposo, un médico, airado la asesinó, y se suicidó. Terrible, trágico, triste. La Biblia enseña hay 2 clases de enojos, el correcto y el incorrecto. En el incorrecto, como le ocurrió al esposo mencionado, negamos a Dios, el correcto se inspira en la ira de Dios, buena y verdadera.

John Stott (biblista inglés) dice que hay una gran necesidad, en el mundo contemporáneo de más ira cristiana. Cerramos los ojos ante la injusticia, Dios nunca lo haría. Al enfrentarnos al mal deberíamos indignarnos, y no mostrarnos apáticos. El sabio es tardo para la ira. La ira correcta no procede del orgullo herido, rencor, malicia, venganza, etc. La ira correcta cesa, no crea raíces de amargura, la Biblia dice: “No se esconda el sol sobre vuestro enojo”. “Ni deis lugar al diablo”, el “enemigo” aprovecha la ira, provocando odio, violencia, dolor, divisiones, destrucción, guerra, genocidios, etc.

La ira correcta, es propia del “nacido de nuevo”, como Jesús nos exigió ser, “nuevas criaturas”.

Marcel Legarra, Uruguay

En la ira correcta obra la justicia de Dios
Meditación publicada en el libro devocional de RTM Alimento para el Alma – volumen 15, para conseguir una copia de la edición impresa visítenos en Soriano 1335 (Montevideo, Uruguay) o en su librería cristiana más cercana.

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