Cuidando nuestro cuerpo

Abuso sexual – 1
30 noviembre 2017
No a lo vano
30 noviembre 2017

Cuidando nuestro cuerpo

De la sección “Renovando el Espíritu” del programa “Los años no vienen solos”.

Escuche aquí el programa:

Hay razones importantes por las cuales las personas cuidamos con mucha atención y esmero algunas cosas. Entre algunas razones podemos mencionar: el valor o el aprecio que le damos a algo, o el fin con el que fue diseñado algún objeto. Esto mismo se aplica a nosotros como personas; nuestra vida puede ser cuidada o descuidada de acuerdo al valor que le demos. Como cristianos, no podemos ser descuidados con nuestra vida. Debemos entender que tenemos un elevado destino y propósito; fuimos creados para ser morada de Dios; para ser su templo. Y debemos valorar nuestra vida en todo sentido, en razón de lo que realmente es: su templo. “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 Corintios 6:19)

RAZONES PARA CUIDAR NUESTRO CUERPO: 
1–   En razón de su procedencia: “Reconoced que Jehová es Dios; él  nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; pueblo suyo somos, y ovejas de su prado” (Salmo 100:3).

Procedemos de Dios; somos hechura de él. Esa es una razón sumamente importante de porqué cuidar nuestra vida.

  1. 2Enrazón de su valor: ¡¡Somos una obra maestra de arte; somos obra de Dios.

Génesis 1: 31: “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera.”

Nadie que tuviera un poco de conocimiento de arte, osaría de ninguna manera, destruir la escultura “el David” de Miguel Ángel o la “Mona Lisa” de Da Vinci. Pero nosotros nos atrevemos a dañar nuestro cuerpo de muchas formas, incluso con descuido.

 

NUESTRO CUERPO Y NUESTRO ESPÍRITU SON DE DIOS.

Todo cristiano tiene el deber de cuidar su cuerpo. El Apóstol Pablo les habla a los romanos de este asunto, y sus palabras son elocuentes y demandantes al decir: “os ruego que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo y santo agradable a Dios”(Romanos 12:1).

El Apóstol Pablo también les dice a los cristianos de Corinto: “El cuerpo es para el Señor y el Señor para el cuerpo” (1 Corintios 6:13) .

 Además de lo dicho, debemos entender que nuestro cuerpo es un regalo de Dios. Por eso, si amamos a Dios cuidaremos nuestro cuerpo. En verdad el cuerpo es más que un regalo de Dios; es del Señor; comprado a precio de sangre. Esto nos lo recuerda otra vez el Apóstol Pablo “Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” (1 Corintios 6:20).

Cuidemos nuestro cuerpo como el templo de Dios; embellezcámoslo por dentro y por fuera; quitemos todo aquello que lo contamina, y pongamos en su lugar lo mejor para  decorarlo con “oro, plata, perlas y piedras preciosas”.

Cumplamos el bienaventurado propósito de Dios para nuestra vida,  trabajemos con alegría en la edificación de ese altar interior para Dios. Dejemos que la abundante gracia de Dios encuentre su lugar en nuestro corazón; Y en unidad con todos aquellos que están en esta misma búsqueda, convirtámonos en esa casa espiritual en la que ofrezcamos sacrificios agradables a Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *