Fracasos por victorias

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Fracasos por victorias

Lectura: Filipenses 2:13

“Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer…” v.13

El renombrado militar y gobernante francés, Napoleón, después de muchas victorias y derrotas, se había retirado, muy bajo de moral: ¡Ya no pertenecía al ejército!, su gran pasión toda la vida. Pero cuando vio cómo se retorcía la nación con los efectos de la revolución francesa, pudo intuir buen viento para su personalidad y capacidad. Pensó: Francia, va a necesitar una mano fuerte que la dirija, ¡Seré yo! Buscó la manera, hasta que logró reincorporarse al ejército. Después advirtió que algunas victorias militares le darían posición social destacada. Así, siguió toda su carrera hasta que llegó al poder. Cuando estaba preso en Santa Helena, le preguntaron: -¿Está dispuesto a regresar? A lo cual contestó: -No. Las oportunidades que a mí se me dieron no se volverán a presentar. Sabía que su tiempo había terminado.

Si te has dado cuenta del momento en que fallas, ya has ganado la mitad de la batalla. ¿Cómo actuar ante el fracaso? ¿Es posible convertirlo en victoria? Sí, es posible si sigues estos pasos: 1. Aislar el tipo de fracaso: ¿En qué parte has hecho un énfasis indebido? 2. Evaluar las consecuencias: ¿Qué otras facetas de tu vida han sufrido a causa de tu desenfoque? 3. ¿Qué estoy aprendiendo de mi fracaso?: Al final la declaración se torna positiva. 4. Dar marcha atrás cuando sea necesario: Debemos aprender a reírnos de nosotros mismos por haber actuado como inexpertos adolescentes. 5. Planear cómo comportarse de aquí en adelante: Una lista de los aspectos en que fallamos nos ayudará.

Luz Marina Cadena, Ecuador

Aferrándonos a Dios es que podemos cambiar las derrotas en victorias
Meditación publicada en el libro devocional de RTM Alimento para el Alma – volumen 15, para conseguir una copia de la edición impresa visítenos en Soriano 1335 (Montevideo, Uruguay) o en su librería cristiana más cercana.

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