¿A qué le tiene miedo?

Sé como el Maestro – Curso de Educación Cristiana
28 febrero 2018
Ciencia en las olimpiadas
1 marzo 2018

¿A qué le tiene miedo?

De la sección “Renovando el Espíritu” del programa “Los años no vienen solos”.

Escuche aquí el programa:

Enfrentando sus temores con fe. Del Dr. David Jeremiah.

Si has batallado con el temor, no estás solo. El temor no respeta gente ni edad. Golpea al débil y al poderoso. Atormenta al joven y al viejo, al rico y al pobre. Hasta los que parecen tenerlo todo, incluso las celebridades, los héroes y los líderes intrépidos, confiesan tener una amplia variedad de fobias. (…) A George Washington le aterraba que lo enterraran vivo. Richard Nixon le temía a los hospitales, y Napoleón Bonaparte, el genio militar y político, le temía a los gatos.

Algunos temores nos atacan solo momentáneamente, pero otros pueden permanecer con nosotros toda la vida. Una persona con temor a las alturas puede sentir que su pulso se acelera cuando entra en un ascensor con paredes de vidrio y sube veinte pisos en el vestíbulo de un hotel, pero su temor termina cuando sale del ascensor hacia el pasillo.

Por otro lado, nuestros temores al fracaso, a la soledad, al rechazo, al desastre inminente o contraer una enfermedad grave parece que nunca desaparecen. Son temores constantes enclaustrados en la mente. Son temores que atacan la vida misma. Esos temores se pueden describir con lo que los lingüistas llaman “rango semántico” de palabras: miedo, preocupación, ansiedad, intimidación, perturbación, temor, intranquilidad, angustia, aprensión, y otros. A veces es difícil saber exactamente cuáles de estas palabras describen mejor lo que sentimos, y realmente no importa. Cualquiera sea el término que usemos, todos estos sentimientos pueden suscitar respuestas tóxicas : inmovilización, parálisis, retraimiento, pasividad, depresión y trastornos psicosómaticos: enfermedades mentales sin causa física discernible.

Preguntar: ¿A qué le tienes miedo?  Equivale a preguntar: ¿Qué es lo que te inmoviliza? ¿Qué es lo que te roba el gozo y destruye tu esperanza? ¿Qué es lo que te quita el sueño noche tras noche?

Nuestro desafío debe ser descubrir y analizar nuestros temores y encontrar respuestas bíblicas para ellos.

Cuando el apóstol Pablo aconsejó a Timoteo, su joven protegido, sabía que Timoteo le temía a algo, probablemente, a su tarea de guiar a la gran iglesia de Éfeso.

Timoteo fue criado en un pequeño pueblo de Asia Menor y Éfeso era una gran ciudad. El mismo Pablo había pasado tres años en Éfeso mientas edificaba la iglesia allí. Un fuerte grupo de ancianos la lideraba: sin embargo, algunos falsos maestros estaban ocasionando problemas. Timoteo tenía que ir y ser el líder de todo el asunto. ¿Qué pastor joven no le tendría temor a una expectativa así? Entonces, ¿qué le dijo Pablo? :Tu temor no es de Dios lo que sí es que Dios es el poder, el amor y una actitud mental estable.  2 Timoteo 1:7  “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”. Pablo sabía que cuando tenemos el punto de vista de Dios en cuanto a la fuente de nuestro temor podemos hacer a un lado lo que no es de él y acoger lo que sí es. No hay un temor para el cual Dios no tenga una respuesta. La razón es simple: el mismo Dios es la respuesta a todos nuestros temores. Piénsalo. A veces tenemos miedo porque sabemos lo que viene en el futuro, pero es más común que le temamos a lo que no sabemos del futuro. Tenemos miedo a lo que podría pasar. Ya sea que el futuro sea dentro de un minuto o dentro de cinco años la sede del temor es el futuro. Sin embargo, ¿qué es el futuro para Dios? Para él el futuro es ahora. Vivimos dentro del tiempo. Dios, quien lo hizo, vive fuera de él. Sabemos relativamente poco acerca del futuro, mientras que Dios lo sabe todo. Todos los acontecimientos de nuestra vida ocurren en dos marcos de tiempo: pasado y futuro; el presente es una fuga continua un momento infinitesimal que se convierte en pasado antes de que podamos definirlo. Dios por otro lado tiene sólo un marco de referencia: el ahora eterno en el que ve y sabe todo, incluso el futuro; por eso es que Dios es la respuesta a todos nuestros temores: si Dios es bueno y amoroso, y lo es; si Dios tiene un propósito y un plan que incluye a sus hijos, y lo tiene; y si somos sus hijos como espero que tú lo seas entonces no hay razón para temer nada, porque Dios está en control de todo. ¿Cómo ayudas a un niño a enfrentar el miedo a la oscuridad? Primero apelas a la mente. Enciendes la luz y le muestras que no hay nada atemorizante en la habitación. Después lo ayudas a poner en sintonía su corazón con lo que su mente ha aceptado. Ese es el proceso de fe para todos nosotros. Aceptamos que Dios está en control y con esa base, transferimos nuestra carga a sus hombros perfectos ¿y qué de nuestro futuro incierto? El pesimismo no funciona porque es otra forma de esclavitud mental y el optimismo quizás no tenga base en la realidad. La única manera de caminar valiente y confiadamente hacia un futuro desconocido es apostarlo todo en el poder, la bondad y la fidelidad de Dios. Para entender por qué Dios es la respuesta a todos nuestros temores, debemos entender lo que la Biblia dice acerca del temor. Y dice mucho. Nos dice más de 300 veces que no temamos. “No temas” es un mandamiento que se repite con más frecuencia. La palabra miedo aparece más de 200 veces y temor y terror más de 100 cada una. Y para que no creas que nuestros héroes de la Biblia no tuvieron miedo, en las Escrituras dice que más de 200 individuos tuvieron miedo. No todos ellos eran los malos, muchos fueron personajes principales como David, Pablo, Timoteo y otros. Los héroes  bíblicos fueron personas comunes que tuvieron que aprender las mismas cosas que tú y yo tenemos que aprender: a expulsar el temor incrementando el conocimiento de Dios, a cambiar el enfoque del temor presente al Dios eterno, a reemplazar lo que no se sabe del futuro con lo que sí se sabe de Dios. Tuvieron que crecer en su fe y entendimiento. El temor es un peligro real y presente en todos nosotros y puede haber consecuencias serias cuando el temor no se retira. El autor y educador Neil Anderson escribe: “El temor es un ladrón. Erosiona nuestra fe, saquea nuestra esperanza, se roba nuestra libertad y se lleva nuestra alegría de vivir la abundante vida en Cristo. Las fobias son como los anillos de una serpiente: mientras más cedemos a ellas más fuerte aprietan. Cansados de luchar, sucumbimos a la tentación de rendirnos a nuestros temores, pero lo que parecía una salida fácil se convierte, realmente, en una cárcel de incredulidad: una fortaleza de temor que nos mantiene cautivos. Jesús vino “a proclamar que los cautivos serán liberados” y creo que eso incluye a los que son prisioneros del temor. Lucas 4.18: “El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos”.

 Él también dice que la verdad es la clave de la libertad Juan 8:32: “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” Y aquí está la verdad:

  • Dios es bueno: salmos 119: 68 “Bueno eres tú, y bienhechor; Enséñame tus estatutos.”
  • Dios es amor: 1 Juan 4: 8, 16: ” El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.”
  • Dios tiene un futuro lleno de esperanza para sus hijos Jeremías 29. 11 : “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.”
  • Dios es refugio y fortaleza , escudo y defensor de los que confían en él. Salmos 91: 2- 4 “Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
    Mi Dios, en quien confiaré.  Él te librará del lazo del cazador, De la peste destructora.  Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro;
    Escudo y adarga es su verdad.”

 

Por eso: no tengas miedo de los terrores de la noche ni de la flecha que se lanza en el día. No temas a la enfermedad que acecha en la oscuridad, ni a la catástrofe que estalla al mediodía. Aunque caigan mil a tu lado, aunque mueran diez mil a tu alrededor, esos males no te tocarán.

 

Salmo 91. 5- 7

A medida que crezcas en tu convicción de que Dios es la respuesta a todos tus temores, a medida que mires hacia el futuro y no veas nada más que su poder y amor que te protegen a cada paso, encontrarás la verdad que te liberará del miedo.  Dr. David Jeremiah / junio de 2013

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *