El sufrimiento

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El sufrimiento

Lectura: Job 1:1-12

“…solamente no pongas tu mano sobre él.” v.12

Considerando mi situación, interno en una cama de hospital, ahora no solo con hipertensión arterial sino con un cuadro de vértigo, Dios: ¿realmente qué hice para merecer tanto? No es lo que hiciste sino lo que Satanás tiene en mente. Está convencido de que atacándote a ti, le hace daño a Dios, por eso sufrimos los cristianos. Incluido como parte del combo, dentro de la rendición a Dios como nuestro Señor, existe la certeza que nuestro enemigo nos usará como medio para llegar a Él. A veces somos considerados como justos delante del Señor, pero el acusador siempre tiene algo que decir en nuestra contra. Sus argumentos están bien fundamentados, pero Dios nos conoce mejor que nadie, que permite que se confirme lo que Él ya tiene claro. Somos su familia, pase lo que pase a nuestro derredor, lo que cree, piensa y declara sobre nosotros no va a cambiar por nada.

Podemos ver como nuestro esfuerzo por años se diluye en medio de nuestros dedos como agua y pensar que todo se terminó porque costará volver a recuperarnos, pero esa es solamente nuestra visión. La tormenta podrá azotar fuertemente nuestra vida, los problemas nos pondrán contra las cuerdas, la soledad nos abrumará tanto hasta hacernos desfallecer que todo indicara que Dios nos ha abandonado o nos está castigando por algo que hicimos. Lo cierto es que Satanás conoce las fuerzas y el poder de Dios que no es capaz de enfrentarlo directamente, lo hace por medio de nuestro sufrimiento.

Perderemos solamente lo recuperable, las fuerzas serán renovadas y las bendiciones nos sorprenderán. Dios nos conoce.

Delmer Manzanares, Honduras

Como parte de su familia no permitirá que seamos tocados más allá de nuestra parte física
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