Reliquias arquitectónicas

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Reliquias arquitectónicas

Lectura: Juan 4:5-14

“Más la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad…” v.23

Quizá así como las pirámides de Egipto, la muralla China, los moais de Rapa Nui, o Machu Pîchu en Perú, como los centros religiosos Maya, hoy son monumentos históricos declarados patrimonio de la
humanidad, los centros comerciales de nuestro tiempo, o los sofisticados centros deportivos como estadios de fútbol, en el futuro sean los vestigios de una época ya pasada y se preserven como verdaderas reliquias arquitectónicas.

En efecto, la construcción de verdaderos templos del comercio establecido, gigantescos edificios donde existe de todo lo que la familia necesita; con grandes tiendas nacionales e internacionales, cines, restaurantes, juegos, comida rápida, en fin, todo lo que las personas pudieren necesitar allí está, a la mano; un templo pagano donde se practica el culto al consumismo materialista. Aquí, no existe Dios.

Así también ocurre con los estadios, mega construcciones, nunca faltan las competencias deportivas de alto nivel, básicamente del fútbol “pasión de multitudes.” Las ganancias económicas son desorbitantes para los organizadores, con grandes competencias de ligas internacionales que apoyados por la televisión es seguida por millones de personas en el mundo.

Lo anterior contrasta con los edificios que en el siglo pasado fueron centros de avivamiento espiritual, templos dedicados a adorar al Dios Vivo, nuestro Padre Dios, Creador, Salvador y Espíritu Santo; y hoy son rematados en subastas para destinarlos a centros de gimnasia corporal, bodegas o, pistas de bailes, porque los creyentes YA NO ESTÁN ALLÍ.

La pregunta de Jesús es válida hoy. Cuando Cristo venga: “¿Hallará fe en la Tierra?”

Luis Canihuante, Chile

Adorar a Dios en todo tiempo es bueno.
Meditación publicada en el libro devocional de RTM Alimento para el Alma – volumen 16, para conseguir una copia de la edición impresa visítenos en Soriano 1335 (Montevideo, Uruguay) o en su librería cristiana más cercana.

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