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Esperanza

Lectura: Juan 20:11 – 18

“Jesús le dijo: ¡María!” v. 16

Un veintisiete de octubre se nos fue “Bandida”. Era una gatita de casi dieciocho años. Nos alegró acompañándonos en todos nuestros movimientos sin la más mínima complicación. Su partida fue dolorosa. Resultó triste seguir su última etapa. Aquel ser peludo, movedizo y tibio, adormecía lentamente. Su débil ronroneo y apetito disminuido, nos advertían de la proximidad del fin.

El sabio Salomón dice que no tenemos potestad sobre el día de la muerte (Eclesiastés 8:8) La sociedad se resiste a pensar en ella. Le quitamos relevancia cuando bromeamos o hablamos trivialidades en los velatorios. Hoy en día, estas reuniones de despedida al que ya no está con nosotros, reducen sus horarios, o simplemente no se realizan. Sea lo que hagamos para restarle importancia, el problema es real para todos. Lo que nace, un día morirá. La expectativa de vida se viene ampliando, pero tarde o temprano todos tendremos que enfrentarnos al final de la existencia.

Jesús también murió y de la manera más cruel. No obstante, la tumba no lo atrapó. Si hubiera quedado ahí, hoy solo sería el recuerdo de un maestro insobornable, moralmente impecable, sacrificado y hacedor de milagros. Pero él resucitó y tenemos abundantes testigos del hecho. Los cuatro evangelistas relatan diferentes episodios de personas relacionándose con Cristo resucitado. Pablo señala además que quinientos hermanos lo vieron resucitado (1 Corintios 15:6). Juan habla de las lágrimas de María Magdalena frente a la tumba de Jesús. Ella esperaba ver un cuerpo muerto, pero todo se transforma en gozo cuando ve y escucha su nombre que sale de la boca del Maestro.

Perturba la muerte, pero Cristo la venció. Cuando lo recibimos, tenemos vida eterna.

Alicia Ituarte, Uruguay

¡Esperamos confiados porque verdaderamente resucitó!
Meditación publicada en el libro devocional de RTM Alimento para el Alma – volumen 16, para conseguir una copia de la edición impresa visítenos en Soriano 1335 (Montevideo, Uruguay) o en su librería cristiana más cercana.

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