Mis suegros y nosotros

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Mis suegros y nosotros

Sr. Palau:

«Mi novia y yo vamos a casarnos, pero tendremos que vivir con mis suegros. ¿Opina usted que debemos independizarnos?».

Respuesta de Luis Palau*:

Es cierto que en muchos casos es imposible, cuando uno se casa, independizarse completamente. Pero mi consejo es el siguiente: Sí, cuanto antes deben independizarse. ¿Sabe cuál es el mejor consejero del mundo? La Biblia, y en Génesis capítulo 2 dice: «Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne».

Este es el sabio consejo bíblico y debe seguirse a menos que sea absolutamente imposible.

Las ventajas de casarse y vivir solos e independientes de los suegros son muchas e importantes. Por ejemplo, pueden ordenar el hogar a su gusto, disciplinar y guiar a sus hijos personalmente sin que se entremetan los demás; pueden adaptarse el uno al otro sin interferencias de los parientes, que aunque con buena intención generalmente, causan problemas; pueden entrar y salir cuando lo deseen; cuando cometan errores nadie estará observándoles, ni acusándoles, ni burlándose u ofreciendo sugerencias que nadie les pidió.

El casamiento, en realidad, es una nueva creación. Cada uno deja a su familia para formar una nueva familia. Es una emocionante aventura que deben disfrutar solos. Por supuesto que los parientes están involucrados en su nuevo hogar, pero el riesgo de vivir con los suegros es que ellos intervengan en sus problemas y discusiones. Esto puede truncar el desarrollo hacia la madurez que sólo logramos por experiencias personales y por un crecimiento mutuo.

Los problemas económicos a veces obligan a las parejas a tener que convivir con los suegros. En tal caso, queridos jóvenes, pídanle ayuda a Dios en oración. Recuerden que están viviendo en casa ajena. Pero no olviden que ustedes son marido y mujer y que esta relación ocupa el primer lugar. Su esposa, joven, debe comprender que la responsabilidad de ella es primero hacia usted, y en segundo lugar, hacia sus padres.

Vuelvo a recomendarles nuevamente. Si tienen que vivir con sus suegros, háganlo, pero cuanto antes, independícense. Conversen primero cariñosamente con ellos; entiéndanse claramente respecto de las reglas de la casa; con humildad y amor y la alegría que Dios provee pueden llegar a ser muy felices a pesar de tener que vivir con los suegros. Pero cuando les sea posible, busquen la manera de vivir solos. Por eso repito nuevamente lo que dice la Biblia: «Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne».

Ser una sola carne no se refiere solo a la relación sexual, sino que involucra la relación total del matrimonio. Que Dios les bendiga en su nueva vida.

 

*Dr. Luis Palau – Participa en la programación de Radio Transmundial Uruguay con su espacio “Cruzada” que se emite martes, miércoles y jueves a las 23:15 hs. desde el inicio en 1981 por el 610 AM. Artículo tomado del “El Consejero Bíblico” de luispalau.net. Usado con permiso.

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