¿Todavía allá en la cruz?

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¿Todavía allá en la cruz?

 

Por: Lic. Esteban D. Larrosa*

 

En su canción “Mariposa Tecknicolor” Fito Páez repasa todas las mañanas que vivió, recuerda las calles donde se escondió de su ciudad natal, mira con nostalgia el encantamiento de un amor que ya fue y rinde homenaje a los sacrificios de sus padres. Tampoco olvida la época de los zapatos de charol ni los domingos en el club, solo que hay un detalle que no cambió y es que “Cristo sigue allá en la cruz”.

No es extraño entonces que este último dato, en un muy rápido raconto de su infancia y juventud, lo lleve a experimentar “la melancolía de morir en este mundo y de vivir sin una estúpida razón”. Y es que si Cristo sigue allá en la cruz como nos ha dado a entender la iconografía religiosa que decora la mayoría de las ciudades y países de América Latina: ¿Dónde está toda la esperanza de la que él habló mientras recorrió los caminos de nuestro mundo?

No hay duda de que en este caso se aplica la máxima de que “una imagen vale más que mil palabras”. Porque esa ilustración de un Cristo crucificado y estancado para siempre en el martirio brinda poca esperanza y sentido para vivir. ¿De qué nos sirve un redentor imposibilitado de hacer nada por nosotros? Esa representación ha educado a Hispanoamérica durante más de 500 años diciendo que Cristo se encuentra en una permanente agonía, siempre muriendo, contando solamente una parte de la historia, olvidando lo más importante, lo que verdaderamente celebraban y representaban los primeros cristianos en su vivencia de la fe y era que Cristo no se quedó en la cruz, sino que resucitó.

Para muchos, como Fito, “Cristo sigue allá en la cruz” y eso provoca una vida melancólica y sin una razón para existir. Por eso, es la obligación de todos quienes decimos ser seguidores de Jesucristo demostrar una imagen más poderosa de la que la tradición icónica ha querido obligarnos a creer, que es la del Cristo resucitado. Solamente cuando encarnemos en todos nuestros actos al Jesús que vive y venció la muerte es que las personas dejarán de llevar “un destino errante,” proyectando en consecuencia los colores de una vida con esperanza por la eternidad.

En esta particular Semana Santa 2020, viviéndola en la intimidad de nuestros hogares en medio de esta crisis sanitaria por el COVID-19, recordemos que Cristo no se quedó en la cruz, sino que ha resucitado.

 

*Lic. Esteban D. Larrosa – Director – RTM Uruguay. Licenciado en Sociología por UDELAR.

2 Comments

  1. jose luis soria dice:

    Muy bueno Esteban. Es hora de que proclamemos mas que nunca que: EL VIVE!!!. gracias por el artículo: breve y conciso. Abrazo!!!

  2. Aldo Garrasino. dice:

    Cristo ha resucitado! La cruz vacía es a donde miramos y alimentamos nuestro sentido y esperanza! Creo que Fito en varias canciones expresa sus inquietudes existenciales. Pero en su forma particular y de la mano con el mundo del espectáculo. Dios llegue con su Gracia Divina a su vida para guiarlo en el verdadero sentido de la vida.

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