Explotación sexual adolescente: ¿cómo protegerles?

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Explotación sexual adolescente: ¿cómo protegerles?

Por: Ps. Graciela Gares*

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Parte 3:

En nuestra cultura el espacio de tiempo que transcurre entre el final de la niñez y el inicio de la etapa adulta es un territorio cenagoso, donde nuestros adolescentes tambalean, se hunden, intentan ponerse en pie apoyándose en sus pares (que tampoco están muy estables), se deprimen y así van a los tumbos tratando de llegar a la orilla de la madurez. Esta vulnerabilidad de ellos es aprovechada con malicia por hombres mayores para obtener provecho personal (en particular de las chicas), sin importarles las marcas que sus acciones dejan en las vidas de ellas para siempre.

La historia no es nueva. Recientemente ha salido a luz un mega delito caratulado en Uruguay como “Operación Océano” que involucra nombres de figuras del poder político y económico y varios profesionales. Ya van más de 30 inculpados por intercambiar dinero, regalos (ropa, viajes en yates) o drogas a cambio de relaciones sexuales o actividades eróticas. Varones de entre 30 y 70 años, profesionales, de buena posición económica, de clase media alta. Se menciona a un ex juez, un abogado, un arquitecto, un psicólogo, un médico, políticos, varios empresarios (un relacionista público, organizador de fiestas en el país y países vecinos, uno del ámbito inmobiliario, comerciantes). No cabe duda que ni la educación ni el status social preservan el alma humana de la perversión.

La explotación sexual de menores de edad, no es un delito nuevo, pero nos ha impactado la extensión de este delito simultáneamente en nuestro país. Quizá la facilidad de la comunicación sobre plataformas como Instagram y demás redes sociales, ha viabilizado los contactos entre víctimas y abusadores. Según un estudio, por haber nacido en un mundo digital, ese es el ecosistema que nuestros jóvenes eligen para pasar el rato y volcar sus emociones, publicando fotos “editadas” o videos con el afán de obtener likes, con los riesgos que ello supone.

Felizmente, la tecnología también ha operado favorablemente al permitir rastrear contactos en los celulares de víctimas y victimarios y acceder a los chats donde se acordaban los encuentros y se negociaban los pagos. Dinero y drogas serían el señuelo tras el cual van las adolescentes que acuerdan encuentros sexuales con hombres mayores. En los adolescentes aún no se ha consolidado un criterio de realidad maduro, por lo que el consentimiento que hayan dado a un adulto para involucrarse en un delito que les perjudicará, es inválido, ya que operan desde una posición desfavorable y vulnerable.

Una psicóloga venezolana Jannia Orta nos recuerda que durante la adolescencia el cerebro aun no completó su proceso de desarrollo pues la corteza prefrontal del cerebro se desarrolla a partir de los 25 años. De esa área dependen procesos de comprensión de las consecuencias de los actos, la planificación y la toma de decisiones. Por ello, los menores de esa edad suelen no alcanzar a entender las consecuencias que a mediano o largo plazo tendrán sus acciones, y optan por pensar que no les ocurrirá nada malo. Aunque físicamente un adolescente cercano a los 18 años de edad puede parecerse a un adulto su estructura mental no está aún preparada para un juicio de valor certero en cuanto a los consentimientos que da o las propuestas que hace a otros. Por ello, requieren protección responsable de los adultos.

Este es un alegato muy fuerte contra aquellas voces que hoy se alzan para desculpabilizar a los explotadores sexuales de chicas menores de 18 años aduciendo que algunas tienen un físico similar a una mujer adulta, que ellas mismas son las que buscan las relaciones, o las realizan con su consentimiento. La cárcel, la condena social a los imputados y el eventual resarcimiento económico a las víctimas no sanarán las heridas del alma de las mismas. Que dice Dios respecto a hacer tropezar a alguien pequeño…. Mas le valdría atarse una piedra de molino y arrojarse en el mar…. No quedará sin castigo….

El perfil de las víctimas y sus vulnerabilidades

No es difícil presumir que muchas de las víctimas de explotación sexual provienen de hogares disfuncionales. El hecho de que algunas exijan drogas como retribución, las define como personas insatisfechas en la esfera psico-emocional, dado que las sustancias psico-activas ofician de anestesia de los dolores del alma (angustia, frustración, depresión, soledad, carencias afectivas), además de ayudarles a evadirse de los problemas cotidianos.

Se informó que varias de las chicas perjudicadas frecuentaban boliches y fiestas electrónicas, lo cual si bien puede mostrarlas como frívolas, también nos advierte de almas probablemente tristes, con sed de felicidad, aunque por su inexperiencia de vida la buscaran en fuentes equivocadas. Sabemos que lo que caracteriza a la adolescencia es la baja tolerancia a las frustraciones, la inmediatez de sus demandas (“lo quiero ya”), su incapacidad de proyectarse hacia el futuro, escasa conciencia del peligro (“a mí no me va a pasar”), fuerte necesidad de reafirmación del afecto, autoestima inestable y frecuentes altibajos emocionales que les llevan desde estallar de alegría a verse deprimidas y sin motivación para vivir.

Las demandas de dinero por parte de ellas nos recuerdan que están inmersas en una cultura consumista donde “vales por lo que tienes”, y donde importa cuidar la imagen social online construida en base a la apariencia (el look en el vestir, en el corte de cabello, el celular que usas, etc.). Las secuelas de estas prácticas sexuales abusivas serán la “cosificación” del cuerpo que podrá llevarles a la prostitución, barreras bajas que las exponen a nuevos abusos, descuido de sí mismas, y aún el suicidio.

Cómo protegerles, cómo blindarles: el papel de las familias

  • Respaldo estatal a las familias: en entrevistas a adolescentes es frecuente escucharles decir que muchos de ellos se criaron solos pues sus padres trabajaban ambos todo el día. O caso de madres jefas de hogar que abandonan la casa muchas horas para procurar el sustento para sus hijos. A nivel del vecindario esto es conocido y no falta quien aproveche la desprotección de chicas o chicos para invitarles a sus casas bajo engaño y abusar de ellos. A través de asistentes sociales, estos chicos deberían ser derivados de modo obligatorio a centros diurnos donde reciban apoyo educativo, recreación y estén vigilados hasta que sus padres puedan recogerlos al final del día.
  • Necesidad de contención afectiva
  • Necesidad de límites firmes puestos con amor
  • Ayudarles a descubrir sus virtudes y recursos innatos y construir una identidad propia.
  • Darles la formación sexual apropiada para que se respeten a sí mismas.
  • Ayudarles a construirse su proyecto de vida: a ellos les cuesta proyectarse hacia el futuro. Viven el hoy. A partir de sus intereses, ayudarles a materializar un proyecto viable, estimulando sus fortalezas.
  • Acompañarles, marcando presencia en todo momento, aún cuando sus decisiones no nos gusten.
  • Nutrir su área espiritual, antes que otros les oferten caminos espirituales equivocados (tirarse las cartas, juego de la copa, participar de sesiones espiritistas, “trabajos” para conseguir que un chico vuelva a ellas, etc.).

*Ps. Graciela Gares – Participa en la programación de RTM Uruguay que se emite por el 610 AM – Columna: “Tendencias” – Lunes 21:00 h

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