Plan Z

El trabajo: una perspectiva bíblica
9 octubre 2020
¿Se deprimen también los cristianos?
13 octubre 2020

Plan Z

Lectura: Lucas 1:26-38

«He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra» v. 38

Todo buen plan prevé contingencias. Siempre existen sucesos imprevistos o errores de cálculo que obligan a descartar el plan original y adoptar uno alternativo, que conduzca, en lo posible, a un resultado semejante al inicialmente trazado.

María era una joven judía que se preparaba para contraer matrimonio. Su prometido era bueno y trabajador. Seguramente tenían planes para el futuro. Solo podemos especular, pero quizás imaginaron cómo querían que fuera su casa y a dónde viajarían de luna de miel. Quizás definieron plazos para terminar sus carreras antes de que vinieran los hijos y hasta proyectaron cambiar el burrito por un modelo más nuevo.

Sin embargo, un evento absolutamente imprevisible lo cambió todo. No se trataba de una simple modificación, sino de un rumbo completamente nuevo. El Altísimo había escogido a esa sencilla mujer para albergar en su vientre al Hijo de Dios. En ella se gestaría el gran misterio de la Piedad, Dios manifestado en carne. Para María, el anuncio del ángel era sinónimo de incertidumbre. ¿Qué diría su familia? ¿Qué pensaría José? ¿Alguien creería su historia?

Antes de saber lo que Dios haría con estos problemas, María había decidido que su vida se ordenaría en función de la comisión recibida. Puso a un lado sus sueños y se comprometió de lleno con el Plan de Dios. José hizo lo mismo. Fueron los padres terrenales de Jesús. Es importante planificar. Es bueno soñar. Pero puede que el Soberano tenga planes muy diferentes. No un “Plan B”, sino un “Plan Z”. Si Dios te propone otro camino ¿Estás dispuesto a seguirlo?

Pablo López, Uruguay

Y dejándolo todo, se levantó y le siguió.

Meditación publicada en el libro devocional de RTM Alimento para el Alma – volumen 16, para conseguir una copia de la edición impresa visítenos en Soriano 1335 (Montevideo, Uruguay) o en su librería cristiana más cercana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *