Sala de espera

Vida cristiana
16 noviembre 2020
Haz el bien mirando a quién
17 noviembre 2020

Lectura: 2 Pedro 3:1-18

«…Nosotros esperamos…» v. 13

Un control médico de rutina coincidió con la hora de atención pediátrica. En la sala de espera había unos cuantos niños. Corrían por el pasillo haciendo gran barullo. Mientras, las mamás y algunos papás intentaban ejercer control: “¡No hables fuerte!”, “¡te vas a caer!”, “cuidado el chiquito”, eran algunas de las expresiones de los papás. Pero las madres se ingeniaban para conversar, al tiempo que vigilaban. Intercambiaban informes en materia de salud infantil, desde novedades vistas en google hasta recetas de abuelas. Pero, cuando llamaban a un niño, la mamá se apresuraba a tomarlo de la mano y entrar al consultorio.

Observando estos movimientos, me preguntaba cómo serán los días previos a la llegada del Señor para el pueblo que lo espera. Seguramente algunos estarán ocupados en sus temas, otros buscando personas para presentarles a Cristo y otros testificando y enseñando la Biblia. Lo seguro es que en un instante seremos transformados. Todos nuestros proyectos, nuestras posesiones y tareas quedarán aquí.

Pedro apela a nuestro limpio entendimiento para explicarnos más sobre la venida del Señor. Necesitamos que el Espíritu Santo renueve nuestra capacidad de comprensión para entender la agradable voluntad de Dios. Pedro nos dice también: “Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva en los cuales mora la justicia”.

En estos acelerados tiempos, aguardar nos resulta pesado. Pero Dios, a través del apóstol nos anima a esperar pacientemente. Cuando pensamos que el valor de nuestra esperanza es más alto de lo imaginable, más se afirma nuestra confianza en el eterno y la esperanza aumenta. En los cielos nuevos y tierra nueva habrá verdadera justicia.

Alicia Ituarte, Uruguay

Cada día crece la expectativa de Su venida: ¿será hoy?

Meditación publicada en el libro devocional de RTM Alimento para el Alma – volumen 18, para conseguir una copia de la edición impresa visítenos en Soriano 1335 (Montevideo, Uruguay) o en su librería cristiana más cercana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *