Adalides de “la sana doctrina”

Abducción extraterrestre y mística religiosa
24 agosto 2021
La formación espiritual de los hijos
26 agosto 2021

Por: Esteban D. Larrosa*

“A mí me gustaría saber dónde se entregan los certificados de sana doctrina”, me dijo el líder de una importante institución, quien irónicamente se refería a quienes andan como inquisidores por todo el continente latinoamericano, otorgándose la autoridad espiritual de ser jueces de todos los cristianos en asuntos de fe y vida espiritual de las iglesias.

Es que, así como han surgido los autoproclamados “Apóstoles” dentro del mundo cristiano evangélico del siglo XXI, en una penosa búsqueda de poder, dinero y prestigio, han aparecido últimamente, y como polo opuesto, los Tomás de Torquemada del otro extremo doctrinal, que disfrazados de adalides de la “sana doctrina” se creen con el derecho de acusar y juzgar, poniéndose en altos atrios espirituales desde los que señalan a los demás sus “errores” de interpretación bíblica y práctica de la vida cristiana.

Son hipócritas, pues lo que buscan es lo mismo que el movimiento apostólico actual: poder y preminencia. Son los Diótrefes (3 Juan 1:9-10) de esta época que como indica el escritor bíblico, son egocéntricos que no reciben ni escuchan a los verdaderos hombres y mujeres de fe con madurez espiritual, los marginan y expulsan si pueden, puesto que les resultan una amenaza. Son habladores, muy locuaces, y capaces de envolver con el uso de la presión, la denuncia y el miedo que provoca ser expuestos por estos inquisidores, que con palabras malignas amenazan exponer a quien sea para desacreditarlos, en un mundo que opera bajo la lógica de las redes sociales.

Con esto no quiero decir que la doctrina no sea importante. Al contrario, es fundamental para sostener un ministerio saludable, pero una cosa es la sincera tarea a la que toda la iglesia debe estar comprometida de cuidar y predicar la “sana doctrina” (Tito 2:1) y otra es la de estos Diótrefes modernos a los que debemos identificar, resistir y poner en su lugar como enseña el Apóstol Juan en su tercera carta.

*Esteban D. Larrosa: Director Internacional de RTM para América Latina y el Caribe.

4 Comments

  1. elarrosa dice:

    Gracias Conrado por tu mensaje, cuyo razonamiento es lógico y pertinente. Creo que ese espíritu debe estar en todo lo que leemos. La pregunta entonces es, ¿existe una medida objetiva en el plano espiritual y de vida de las iglesias que pueda darnos el patrón justo para “evaluar los espíritus” como dice 1 Juan 4? ¿Cómo sabemos que 1 kg es 1 un kg? Debe haber una medida objetiva que esté más allá de nuestra opinión y a la cual referirnos para contrastar nuestro pensamiento, lo que hacen y dicen otros maestros y como dice Jesús, conocerlos por sus frutos. Esa medida debe existir, sino todo se vuelve una cuestión de opinión como bien señalas y cada uno construiría su espiritualidad a gusto del consumidor. Esa referencia inequívoca para los cristianos es la palabra revelada por Dios, inspirada por Su Espíritu y que nos sirve de fiel de la balanza, La Biblia.

    • elarrosa dice:

      Continúa el comentario: De otra manera, sería imposible tener certezas. Una referencia de ello es la de los cristianos en Berea en Hechos 17:10-11 quienes escuchando, escudriñaban cada dia las Escrituras para ver si estas cosas eran así, ese era el fiel de su balanza en ese entonces y nuestra regla de fe también hoy. En cuanto al tema del Apostolado del siglo XXI, hay muchas evidencias bíblicas que muestran la falta de sustento escritural para sostener esa doctrina. Lo trataremos en pocas semanas más en el espacio de Jungla Semántica. Aquí no da el espacio, pues los comentarios en nuestro sitio tienen un límite de palabras. Cuando lo emitamos te copiaré aquí mismo el enlace a ese programa. Bendiciones.

  2. Conrado Green dice:

    Es difícil apoyar estas afirmaciones cuando se presentan tan difusas e indefinidas. Tu intención de no ser parte de los que señalan a otros te deja señalando a muchos de manera indeterminada pero con un discurso que prácticamente carece de fuerza o que se revierte en el camino.
    ¿Qué te hace creer que el movimiento apostólico actual se encuentra errado? Sin duda que tú consideras que tienes la sana doctrina por sobre ellos ¿No te deja entonces en un lugar equivalente al de Diótrefes también? ¿Quién eres para juzgar que lo que hacen estos movimientos es correcto o incorrecto? O si lo prefieres ¿quién te dio el certificado de sana doctrina a ti?
    Obviamente mis preguntas son meramente retóricas y mis cuestiones son en parte ironía, comparable quizá a la de aquel líder de tu historia.

  3. Luis Adolfo Da Rosa dice:

    Es un peligro actual y de hace años, muchos se sienten orgullosos de pertenecer a la “Sana Doctrina” pero han perdido la llama de resplandecer como CRISTIANOS

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *