Suposiciones

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Lectura: 1 Samuel 1:9 – 16

“… ¡Digiere tu vino!” v.14

Las suposiciones resultan ser tan reales como la vida misma. Usted y yo hemos tenido experiencias que acompañan a esta premisa y, cuando hemos logrado aclarar que no es cierto lo que pensamos ocurría sobre lo que suponemos, pedimos excusas y admitimos que nos hemos equivocado.

Una mujer, Ana la madre de Samuel, lloraba y hablaba con Dios con una pasión cargada de emociones y anhelos de tener un hijo. Tal fue su entrega que no dejaba de llorar y decir palabras que no fueron escuchadas por Elí, el sacerdote del templo donde ella solía ir. Él elaboró suposiciones de lo que sus ojos veían, y pensó, luego habló concluyendo que Ana, se había embriagado, pues su conducta, según él así lo indicaba.

Una actitud que encaja en las características humanas de toda persona, pensar, hablar y juzgar. En las relaciones matrimoniales, crianza de los hijos, la familia de origen, amistades y comunidades de fe, están dadas las condiciones para suponer en tal o cual conducta o situaciones de los demás. Los resultados generan dolor y tristeza.

Me permito compartir una prescripción bíblica localizada en Filipenses 4:8-9, por ser pertinente a esta reflexión y porque además nos sugiere un ejercicio saludable para no ceder a la tentación de elaborar pensamientos negativos sobre cualquier situación que se presente. Esta prescripción nos señala nueve elementos fundamentales al momento de pensar y, pensar sin suponer: veracidad, honestidad, justicia, pureza, amabilidad, buena mención, virtud y alabanza o reconocimiento, entonces pensar. Pareciera un tanto difícil desarrollar esta tarea de integridad y coherencia con nuestros pensamientos. No obstante, es posible ejercitar la mente y el corazón.

Bienvenida González Gómez, República Dominicana

El Dios de paz estará con nosotros, para ayudarnos

Meditación publicada en el libro devocional de RTM Alimento para el Alma – volumen 20, para conseguir una copia de la edición impresa visítenos en Soriano 1335 (Montevideo, Uruguay) o en su librería cristiana más cercana.

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