Seguridad

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24 noviembre 2023
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26 noviembre 2023
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LECTURA: 2ª SAMUEL 22:2- 3

Dios mío, fortaleza mía, en El confiaré…” v.3

Sentirnos seguros es una necesidad tan fuerte, que hay quienes la consideran la segunda en importancia después de las necesidades básicas como comer y dormir. En un mundo inestable económicamente hablando, todos queremos seguridad laboral y financiera. En medio de la violencia generada por la delincuencia común, el crimen organizado y el terrorismo, añoramos y exigimos que los gobiernos den seguridad ciudadana. Con la llegada del internet, se habla de seguridad informática para evitar los hackers o piratas de la web. Y ante las enfermedades virales, ahora se habla de bioseguridad.

¡Y qué decir del aspecto emocional y romántico…todos anhelamos sentirnos seguros del amor de alguien! De esta necesidad se aprovechan las compañías de seguros y todos aquellos que brindan productos y servicios de seguridad. Y aun adquiriéndolos, el temor nos gana. Por eso, si seguridad plena queremos tener, solo Dios nos la puede dar. El rey David la llegó a experimentar de tal manera, que escribió lo que Dios significaba para él teniendo como trasfondo todas las adversidades que vivió, cuando injustamente fue perseguido y se volvió un fugitivo.

Él describe de modo gráfico su confianza en Dios al llamarlo roca, fortaleza, libertador, Dios mío, escudo, el fuerte, alto refugio, salvador. Y algo llamativo en sus palabras es que todos estos sustantivos están precedidos del pronombre personal y posesivo “mi”, lo cual habla de una relación tan estrecha con Dios que solo se la pudo dar el invertir tiempo para estar con Él en intimidad y conocerlo en su Palabra.

Dios es el único que puede darnos seguridad de vida eterna y de acompañamiento continuo. Creamos y confiemos en Él.

Evert Monroy, Honduras

¡Seguros…sólo en Dios!



Meditación publicada en el libro devocional de RTM Alimento para el Alma – volumen 21. Para conseguir una copia de la edición impresa visítenos en Soriano 1335 (Montevideo, Uruguay) o en su librería cristiana más cercana.

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