Las dos ciudades

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LECTURA BÍBLICA: ROMANOS 12:16 – 21

vence con el bien el mal…” v.21

Durante 7 años, como abogado, tuve un juicio, muy discutido, donde finalmente ganamos, pero durante el mismo, por dinero, y solo por dinero, pude ver mucha maldad en mi contraparte, donde ética y valores morales fueron ignorados. Preocupación, aflicción, desánimo muchas veces me invadieron, pero en lugar de desarrollar rencor o venganza, hice mi trabajo, y entregué a Dios en oración cada etapa del proceso. Y esto fue de buen testimonio para mis clientes y otras personas.

La Biblia, que es el pensamiento de Dios revelado, nos indica un camino, que nos conviene, no de acuerdo a nuestros intereses mundanos, sino de acuerdo a la sabiduría del Altísimo, que no siempre entendemos, y nos dice: “No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal”.

Estos conceptos, como el “amar al enemigo” irritaban a los romanos (siglos I, II, III), cuando perseguían a los cristianos, decían que no se podía amar al enemigo de Roma, pero Dios nos enseña algo muy diferente.

San Agustín (siglo IV), escribió el libro “Ciudad de Dios”, y expresó:

“Dos amores construyeron dos ciudades: el amor propio hasta el desprecio a Dios hizo la ciudad terrena; el amor de Dios hasta el desprecio de sí mismo, la ciudad del cielo. La una se glorifica a sí misma, la otra se glorifica en el Señor. Una busca la gloria que viene de los hombres, la otra tiene su gloria en Dios, testigo de su conciencia. Una, hinchada de vana gloria, levanta la cabeza, la otra dice a su Dios: «Tú eres mi gloria, me haces salir vencedor…»

Debemos decidir en qué ciudad queremos vivir.

Marcel Legarra, Uruguay

Vivamos la Ciudad de Dios aquí en la tierra



Meditación publicada en el libro devocional de RTM Alimento para el Alma – volumen 22. Para conseguir una copia de la edición impresa visítenos en Soriano 1335 (Montevideo, Uruguay) o en su librería cristiana más cercana.

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